PUERTO MADRYN (ADNSUR) - Este sábado, se dio a conocer un nuevo caso de coronavirus en la localidad de Puerto Madryn; es el primero dentro de la categoría de Personal de Salud, que desempeña sus tareas en instituciones de salud de las localidades de Trelew y Puerto Madryn. Se trata de una mujer de mediana edad, médica, que se encuentra cursando una forma leve de la enfermedad.

Por este motivo y ante los reproches de los ciudadanos por este caso, colegas del Área de Salud del Hospital Zonal de Trelew enviaron un comunicado en apoyo a la médica con Covid-19: "Al igual que en los casos de todos los derechos humanos fundamentales, el derecho a la salud impone tres niveles de obligaciones a los Estados: el deber de Respetar, la obligación de Proteger y la obligación de Cumplir. Pero sucede, que ante la ausencia del Estado con una cronicidad que parece irrecuperable, la pandemia que actualmente nos atraviesa deja en superlativa evidencia todas las carencias del sistema de salud que desde hace años naturalizamos", expresan en el texto.

"En este escenario tan desfavorable, se desempeña el equipo de salud, con vocación por supuesto. Pero con todos los excesos y abusos que el sistema impone a la vocación: por vocación, vas a trabajar enfermo porque no hay suficiente recurso humano que te reemplace. Por vocación, compras tus elementos de trabajo para protegerte correctamente (aclaremos: el Estado da equipos e insumos, pero quienes los compran dudosamente se atreverían a utilizarlos por su baja calidad o dudosa seguridad). Por vocación, seguís trabajando sin cobrar por más de dos meses. Por vocación, haces rifas y pedís donaciones para que los pacientes puedan internase en una sala un poco más digna y equipada. Por vocación, infinidad de veces luchamos incansablemente contra un sistema burocrático y enlentecido, que muchas veces no da respuesta en tratamientos, derivaciones y asistencia superespecializada. Por vocación, trabajamos administrando pobreza", detallaron.

Aclararon que los integrantes del equipo de salud "somos esenciales. No permitimos que eso se cuestione. Y se lo recordaremos a los políticos de turno (si, políticos siempre en minúscula, como corresponde a su accionar), mientras no muestren un desempeño acorde a lo que exige el derecho a la salud".

"En este escenario expuesto, aparece el primer personal de salud contagiado. Nuestra compañera, que trabaja en primera línea de atención de pacientes internados con coronavirus, con compromiso y dedicación. Detrás de esta situación que claramente ella no eligió, comienza la difusión morbosa y muchas veces mal intencionada en redes sociales de su nombre y apellido, lugares de trabajo y más datos, sin siquiera registrar que en este momento, es una paciente y por lo tanto, es un delito revelar su identidad. Hace unos días, nos aplaudían por héroes, hoy muchos ignorantes, nos señalan como vectores", agregaron en apoyo a la médica.

"Cuánto nos falta crecer como sociedad, cuánto nos falta entender de EMPATIA, de ponerse en el lugar del otro, ponerse por un rato en sus zapatos para ver como pesan, como duelen. Es fácil juzgar sin conocer, detrás de la impunidad de las redes sociales. No pedimos aplausos, no los queremos. No somos héroes, pero exigimos respeto. Porque somos personas, somos profesionales de la salud que estamos en la línea de fuego, porque somos NOSOTROS los que vemos los casos sospechosos o positivos, cuando muchos colegas se negaron y se fueron, fueron convocados y no vinieron, o ni siquiera se acercaron a ofrecer su ayuda espontáneamente o por el deber mismo que la profesión les exige. Nosotros ponemos cuerpo y alma arriesgándonos al contagio", reafirmaron.

"Pero ahora además se suma, el descrédito y la estigmatización, como la que tiene que atravesar nuestra compañera que dando lo mejor de sí misma, se contagió. Nadie puede atreverse a juzgar a un trabajador de la salud en la línea de fuego. Los trabajadores de la salud somos muchos, pero hoy somos uno. TODOS SOMOS ANALÍA", sentencia el comunicado.