1909 - El 10 de noviembre a las 17:30 una chispa provocó una explosión en el pozo de petróleo N° 5, produciendo graves quemaduras a quienes trabajaban en el lugar.

Los heridos fueron auxiliados por vecinos y trasladados a un hotel del centro de la ciudad, pero “la carencia de elementos sanitarios impidió aliviar los sufrimientos de los lesionados”, indicó el diario La Nación en su edición del 13 de noviembre.

En la crónica se hablaba de tres heridos de gravedad, uno con importantes heridas que posiblemente le quitarían la vida. Aunque la realidad indicaba que al menos había 8 heridos, cinco que fueron asistidos, uno en grave estado y dos que finalmente murieron: el operario Ernesto Mohwinkel de 23 años y el ruso Ivan Mokan de 27.

El Ministerio del Interior para ayudar con la tragedia envió un médico a la zona que se sumó al doctor Federicci. Mientras tanto el pozo seguía prendido fuego y los vecinos exigían un transporte de guerra para poder asistir a los heridos.  

Cuenta la historia que el día de la explosión el resplandor del fuego fue tan grande, " que sorprendió a la ciudad y a los carreros que acampaban en Pampa del Castillo”, y que tardó varios meses en apagarse.

Un croquis dibujado por el ingeniero Rómulo Quartino, representante en ese momento de la Dirección de Minas en el Yacimiento de Comodoro Rivadavia, indicó que el pozo se encontraba a 590 metros de distancia desde el puente de Kilómetro 5 hacia el noreste y a 70 metros de la orilla del mar cuando la marea estaba alta. Es decir, en lo que es la actualidad la avenida Ricardo Gutiérrez, Estación Diadema y Antonio Calciago hacia el mar.