Cada 18 de mayo se celebra en nuestro país el Día de la Escarapela, uno de los símbolos patrios más emblemáticos de la nación, creado en 1812 durante el Primer Triunvirato como distintivo en las Provincias Unidas del Río de la Plata.

Se trata del símbolo pionero, ya que se instauró antes del escudo, el himno y la bandera nacional. Y además influyó en la elección de los colores celeste y blanco como los representativos del país, que luego se utilizaron en los demás.

En aquella época, el uso de la escarapela buscaba uniformar al ejército revolucionario para marcar diferencia entre las tropas con respecto a los realistas. Fue Manuel Belgrano, vocal de la Primera Junta de Gobierno, quien solicitó su uso e impulsó su creación.

Pero no fue hasta 1934 que el Consejo Nacional de Educación de Argentina estableció que se celebre el Día de la Escarapela el 18 de mayo. Se hizo con el objetivo de recordar la insignia nacional utilizada en 1812 por pedido del prócer argentino.

Una de ellas, indica que durante las invasiones inglesas los Patricios, el cuerpo de milicias del Río de a Plata, adoptaron el celeste y blanco.

Además, otra versión indica que la escarapela fue usada por primera vez en una entrevista que un grupo de damas tuvo con el coronel Cornelio de Saavedra, quien fue el jefe del regimiento de Patricios y años más tarde presidente de Primera Junta.