ARGENTINA (ADNSUR) - Tecme es la fábrica de respiradores artificiales que abastecía al 80 % del mercado local mucho antes de que se detuviera todo. Cuando eso ocurrió, a ellos, en cambio, les pasó lo inverso: la demanda se les multiplicó varias veces y desde entonces viven una especie de ritmo frenético que jamás conocieron en 55 años de historia, informó el portal Clarin.

El hotel Quorum, ubicado cerca del Aeropuerto de Pajas Blancas, en la provincia de Córdoba, se convirtió en un apéndice de la planta central. Desde que el país entró en parálisis por la pandemia de Coronavirus a ese lugar llegan todos los días, en diferentes turnos, los operarios de la compañía Tecme S.A.. Se alojan cada uno en la soledad de las habitaciones ejecutivas y descansan tras la jornada laboral pero sin ver a sus familias ni a nadie: no hay margen para que ninguno de ellos se contagie.

Aunque se trata de un producto que siempre escasea -y ahora más- sus aparatos digitales se ven en todos los hospitales de la Argentina y en los de muchos países del mundo. Un respirador básico cuesta 780 mil pesos. Es el precio de base. Pero desde hace una semana Tecme no puede venderle a más nadie. 

Del mismo modo, las autoridades de TECME tuvieron que aceptar el nuevo orden. Para ellos, todo se disparó: el trabajo, los turnos. La planta pasó de fabricar 70 respiradores por semana a hacer 25 por día. Tiene órdenes acumuladas por 3700 aparatos y tiene, además, la órden del Gobierno Nacional de no parar. No parar significa que la planta de Tecme, mientras la pandemia se instala definitivamente en la Argentina, mientras los casos crecen y el sistema sanitario resiste, comenzó a trabajar en turnos rotativos sin pausa: 24 horas por 7 días.