CAPITAL FEDERAL - En las islas entrerrianas este martes se recrudecieron los incendios en la zona de humedales. La situación afectaba incluso a distintas ciudades de la región, donde los vecinos denunciaban una baja visibilidad, la aparición de cenizas y dificultades para respirar.

De acuerdo a un relevamiento del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) hasta este martes por la mañana, y desde comienzos de año, se generaron incendios que afectaron 265 mil hectáreas en la zona.

Esa situación, que distintos sectores definen como un “ecocidio” provoca daños en el medioambiente, incalculables daños en la flora y la fauna del delta del Paraná y una afectación en la salud de la población.

La Universidad Nacional de Rosario realizó informes a mediados de año en los que se llegó a la conclusión de que el aire que se respira en la ciudad tiene, por momentos, cinco veces más particulares contaminantes que las aconsejables para la población.

La situación, el martes, afectaba incluso un tramo de la traza en el puente Rosario-Victoria y amenazaba algunas viviendas isleñas. Dos aviones hidrantes y uno observador del SNMF, dos helicópteros del Ejército, además de brigadistas de parques nacionales, forestales de la policía Federal y del ejército trabajaban para sofocar el fuego.

De acuerdo a un relevamiento del Museo de Ciencias Naturales Scasso se detectaron en la zona del Plan integral estratégico para la conservación y el aprovechamiento sostenible (PIECAS) en el delta del Paraná, que se extiende desde la capital de Santa Fe hasta Campana, 27.760 focos de incendios entre comienzos de año y el 13 de septiembre.

Para tener una dimensión de lo sucedido este año, sólo en agosto se registraron 15.882, el triple del total de lo relevado en todo el 2008 y casi la misma cantidad si se suma lo sucedido entre 2012 y 2019.

La sequía de este año, y la bajante del río Paraná, agravaron la situación. El impacto ambiental provocado por los incendios obligó a la Corte Suprema a intervenir en el tema, ordenando que se constituya un “Comité de Emergencia Ambiental” para detener y controlar los incendios irregulares.

A pesar de los convenios interprovinciales y de la intervención de la Justicia, la situación lejos de solucionarse se agravó en las últimas semanas, hasta llevar agosto a cifras récord de focos registrados.

El sábado pasado ambientalistas participaron de un corte en la traza del puente Rosario-Victoria, el lunes impulsaron una marcha por el centro de Rosario que el viernes volverá a repetirse. Entre otros puntos reclaman no sólo el cese de las quemas, sino que, además, se avance con el tratamiento de una ley de humedales para preservar las zonas afectadas por los incendios.

La situación en Córdoba

En Córdoba los incendios continuaban este martes activos en Villa Carlos Paz, Unquillo y el Paraje Cuchi Corral, mientras que estaban extinguidos los focos en San Carlos Minas, Salsacate, Calamuchita, La Cruz, Cosquín, Embalse y Alta Gracia.

En esa provincia el despliegue incluía cinco aviones hidrantes y uno vigía, de acuerdo a lo informado por el SNMF. Las condiciones climáticas complicaban las tareas a causa del viento y el ascenso de la temperatura.

La situación provocó que cuatro brigadistas sufrieran heridas –quemaduras leves y asfixia--, además de obligar a evacuar a cuarenta personas y de quemarse una casa. En las próximas horas se espera la llegada de más personal para combatir los focos.

Los incendios en las sierras de esa provincia provocaron en las últimas dos décadas una afectación en 700 mil hectáreas, de acuerdo a un relevamiento del Instituto Gulich (UNC-Conae) y a partir de la utilización de imágenes satelitales.

El trabajo abarcó entre 1999 y 2017. Sólo en Sierras Chicas alcanzó al 38% de su extensión territorial. Algunas especies que crecen en esos terrenos demorarán tres décadas en recuperarse.  En 2013 se quemó la mayor superficie de tierra, luego de que 153 focos consumieran 106.206 hectáreas.

El Servicio Nacional de Manejo del Fuego estima que el 95% de los incendios forestales son producidos por intervenciones humanas. “La preparación de áreas de pastoreo con fuego, fogatas y colillas de cigarrillos mal apagadas y el abandono de tierras”, son algunos desencadenantes de las quemas, según un reporte del organismo.

“Los factores climáticos como la falta de precipitaciones, las temperaturas elevadas, el bajo porcentaje de humedad, las heladas constantes y los vientos fuertes inciden en su propagación”, contribuyen a generar y propagar los incendios, concluye el informe del SNMF.

Fuente: Clarín