Raúl Jorge, oriundo de Gastre pero que hace casi 15 años trabaja en la minería en Santa Cruz, dijo que debió emigrar a la vecina provincia por la falta de trabajo y de oportunidades de crecimiento en la Meseta Central del Chubut y, en este contexto, pidió alejarse de la “mala información” y dejar de lado el “miedo de apostar a algo nuevo”. 

“Hay mucha gente que vive en la Meseta que tiene un reclamo genuino, de poder trabajar y desarrollarse”, dijo Jorge, en declaraciones al programa “La Voz de la Meseta” que se emite por LU17 Radio Golfo Nuevo. 

“En mi caso la posibilidad de ingresar en la actividad fue en el año 2005. No tengamos miedo a apostar a algo nuevo, informarnos, que es la base de todo. No podemos cerrarnos en una mala información que se haya brindado”, indicó.

Jorge recordó que en sus primeros trabajos en Gastre apenas finalizado el Secundario hacía changas en comercios y era ayudante de albañil. Al surgirle la posibilidad de insertarse en la minería en Santa Cruz emigró. Ello significó, dijo, “triplicar el jornal diario que cobraba, tener obra social, dejar de estar en ‘negro’, realizar aportes jubilatorios, empezar a pensar en la calidad de vida de uno”.

“Fui con gusto y la verdad es que mi situación y desarrollo personal ha sido significativo”, enfatizó, aunque también habló del sacrificio que representa tener que trabajar lejos de la familia y su pueblo: “Estoy agradecido por estar trabajando en Santa Cruz, pero siempre costó el desarraigo. Es algo que uno no lo va a superar pero hay que llevar adelante”.

“Salir de al lado de la familia es difícil, pero acá en Gastre hoy otra posibilidad no tenemos. Ni siquiera la gente que está trabajando en la construcción tiene la posibilidad de hacerlo como nosotros teníamos en aquella época, cuando yo trabajaba de ayudante de albañil”, manifestó.

Consultado sobre el progreso que observa desde su experiencia en Santa Cruz en relación con lo que podría suceder en la Meseta si se habilita la minería metalífera a partir de la zonificación, indicó: “Una de las referencias que tengo es donde trabajo, en Perito Moreno. La diferencia es grande. Cuando empecé a ir, Perito era muy chico, unos 3.000 habitantes. Hoy tiene unos 10.000. Ha crecido exponencialmente”.

Además explicó: “Perito Moreno que tiene un ambiente parecido al nuestro. Ha tenido un desarrollo industrial importante. Hoy tiene industria metalúrgica, mecánica, la construcción a gran escala. Eso está muy bueno porque da muchas posibilidades de trabajo y es real”.

En este contexto mencionó el crecimiento se podría dar en la Meseta con la generación de puestos de trabajo en actividades como la construcción, el comercio, así como con la instalación de negocios que podrían ser proveedores de insumos.

“Se puede también apostar al campo. Puede vivir, crecer o desarrollarse nuevamente de la mano de la actividad minera. Son actividades muy compatibles”, agregó.

“Necesitamos ser un poquito más abiertos, apostar a nuevas cosas. Tenemos que dejar de lado el egoísmo, permitir que el vecino, el que vive al lado mío, tenga la misma posibilidad que yo de trabajar, desarrollarse, vivir un poco mejor”, finalizó.