COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - Teresa Dina Quinteros este martes cumple cien años de vida, llegó a Comodoro Rivadavia desde La Rioja. Tuvo 9 hijas con su marido Dionisio, y tiene 27 nietos y 45 bisnietos. Es conocida por sus riquísimas empanadas y tortillas que vendía en kilómetro 3. "Su nombre lleva una mezcla de harina, cocina y calorcito de hogar", afirman los vecinos

"Doña Dina" es una de las pioneras del barrio Laprida. Llegó desde La Rioja en 1943, formó parte de la historia de las primeras instituciones del barrio y hasta pasados sus 90 años continuó haciendo tortillas y empanadas para vender,  “Mi madre fue un ejemplo de superación, vinieron sin nada y se las arregló para que nunca nos faltara nada”, afirma Mariana Navarro, una de sus hijas.

Junto a su marido Dionisio Navarro tuvieron nueve hijas, ya que a sus 7 hijas se sumaron dos del corazón, además tiene 27 nietos y 45 bisnietos.  Nació el 16 de marzo de 1921 en un pueblo de La Rioja llamado Bañados del Pantano, donde con sus padres y hermanos se dedicaba al trabajo de campo. Allí conoció a su marido Dionisio que trabajaba en el ferrocarril, luego se mudaron a Comodoro Rivadavia dado que su esposo consiguió trabajo en YPF.

Llegaron a Laprida en 1943 donde levantaron su vivienda en Nicaragua 530.  Dina era muy católica y asistía todos los domingos a misa, cuando llegó a Comodoro en su barrio aún no había iglesia, así que contribuyó en los primeros tiempos de la capilla formando parte de la comisión Pro-Templo. Su hija recuerda que “venía el Padre Corti a dar misa en nuestra casa” 

Su marido falleció en 1977 poco después de jubilarse, lo que fue un antes y después en la vida de Dina. Actualmente no se encuentra bien de salud; “está en cama, casi no se levanta, no habla y no escucha” menciona su hija, con lo cual para esta fecha de cumpleaños cuenta que: “Seguramente vamos a ir a casa de ella de a tandas. Somos muchos y ella está prácticamente dormida todo el día. Creo que este será su primer cumpleaños en el que no se va a dar cuenta de lo que está pasando. Ella tenía muchos deseos de llegar a sus 100 años, pero ya no registra esas cosas”, dijo a Diario Crónica. 

Pero hasta hace poco tiempo Dina seguía en actividad, y empezó a usar bastón recién a los 97 años, y vendía comida: “Sus tortillas en el barrio eran muy conocidas, siempre le venían a comprar, las hizo prácticamente hasta hace pocos años", agregó.