Junio se perfila como otro de los períodos más luctuosos en lo que va de la pandemia en Comodoro y Rada Tilly, ya que al viernes 25 se contabilizaron 81 personas fallecidas en lo que va del mes. Cuando faltaban 5 días para cerrar el período, se acerca a los registros de octubre y enero, cuando fallecieron 92 y 90 personas, respectivamente. 

El ministro de Salud Fabián Puratich dio cifras dolorosas en los últimos días, al reconocer que 9 de cada 10 personas que ingresan a terapia intensiva y requieren de asistencia respiratoria mecánica terminan falleciendo. 

Aunque la cifra puede tener algunas variaciones, en ámbitos sanitarios se reconoce desde hace meses que esos dolorosos datos reflejan parte de la realidad y la pelea diaria que los equipos médicos llevan adelante contra la enfermedad. 

La estadística no apunta a desconocer esos esfuerzos, ni a cuestionar a quienes pelean a brazo partido contra la muerte, sino a la necesidad que plantean todos los agentes sanitarios de que la sociedad (o algunos sectores que aún ven desde lejos los costados más duros de la enfermedad) comprenda mejor la gravedad del problema.

Los datos sobre la cantidad de fallecimientos en la región surgen de los partes oficiales. El 1 de junio se contabilizaban 501 decesos entre Comodoro y Rada Tilly, mientras que en el parte del último viernes, a cifra ascendió a 582.

Otra triste marca es que la cantidad de muertes en lo que va de este año ya superó a las contabilizadas el año pasado. Según los partes oficiales, hubo hasta el 31 de diciembre de 2020 un total de 260 personas fallecidas por coronavirus en nuestras ciudades, mientras que en la primera mitad de 2021 la cifra se eleva a 322 personas.  

También a nivel provincial se registra ese aumento de la mortalidad durante este año, ya que de enero a junio se cuentan 712 personas fallecidas, frente a las 537 que se constan en los registros oficiales hasta el 31 de diciembre. En total 1.249 chubutenses que perdieron la vida en lo que va de una pandemia que aún no termina.

Más de la mitad de los internados son menores de 60 años

Internados en UTI entre el 2 de mayo y el 5 de junio. Fuente: Ministerio Salud Chubut.
Internados en UTI entre el 2 de mayo y el 5 de junio. Fuente: Ministerio Salud Chubut.

Un reporte oficial del Ministerio de Salud, relevado para este informe exclusivo de ADNSUR, da cuenta de que entre el 2 de mayo y 5 de junio se registraron en Comodoro y Rada Tilly 65 personas internadas en terapia intensiva. 

Hay varios datos llamativos en ese relevamiento. El primero se vincula a la edad de las personas, con un promedio de sólo 56 años. De ellas, 47 presentaban enfermedades previas, es decir comorbilidades, mientras que 25 recibieron al menos una primera dosis de vacunación. 

La mayoría de ellas requirió asistencia respiratoria mecánica, lo que refleja otra de las certezas que han expresado los especialistas en el tema: las personas vacunadas pueden derivar en cuadros de mayor complejidad, a partir de la incidencia de los factores de riesgo que presentaban previamente al contagio del COVID. 

Al extenderse la mirada a toda la provincia de Chubut, en el período bajo análisis hubo 149 personas internadas en terapia, de las con una edad media de 55 años, de las cuales 104 presentaban comorbilidades. De ellas, al menos 45 habían recibido al menos una primera dosis de la vacuna.

“Del total de los casos, el 44 por ciento corresponden al grupo de 40 a 59 años, el 43 por ciento pertenecen al grupo  de edades de 60 a 79 años, el 8 por ciento al grupo de 20 a 39 años –indica el informe-, y un 5 por ciento al grupo de 80 años o más. Con una  media de edad de 55 años y una mediana de 56 años, con un rango de edades entre 23 y 83 años”.

“En las últimas 5 semanas, se observa una tendencia en ascenso de los casos graves en las personas de  entre 40 y 59 años de edad, con mayor frecuencia en aquellas entre 50 y 59 años, comparado con  el grupo de 40 a 49 años”, indica el informe, cerrado el 5 de junio último.  

En relación a las edades más bajas, los investigadores manejan dos hipótesis, no excluyentes entre sí. Por un lado, el avance en la vacunación de personas mayores de 70 años, que eran la población más afectada por la enfermedad el año pasado. Por otro lado, se menciona cada vez con más frecuencia la más alta agresividad de las cepas que circulan a partir de la mutación del virus, que además tienen un poder de transmisibilidad mayor a la original:

“Si el año pasado una persona podía contagiar a otras 10, ahora cada positivo puede transmitir el virus a 30 personas más”, explicó a esta agencia la infectóloga Emilia Villivar. El ministro Puratich también explicó que en algunos casos el desenlace más rápido de la enfermedad, que en 48 horas o el mismo día de consulta puede derivar en una internación en terapia intensiva, puede vincularse a la respuesta más fuerte que generan los organismos de personas más jóvenes.

Enfermedades previas: la obesidad y la hipertensión entre las de mayor complejidad

La obesidad es el primer factor de riesgo, ya que representa el 70 por ciento de las enfermedades pre existentes entre quienes son internados en terapia intensiva. Incluso el mismo grupo de personas presenta una segunda comorbilidad, independientemente de la edad. 

La hipertensión arterial y la diabetes aparecen como las principales enfermedades asociadas, mientras que otras, de no menor importancia, son las enfermedades cardíacas, personas fumadoras, embarazadas, ex fumadores y pacientes afectados por Enfermedad Pulmonar Crónica (EPOC). 

“La obesidad (IMC mayor de 35) es la comorbilidad que se encuentra con mayor frecuencia, seguido  de Hipertensión asociada a otra comorbilidad, y de Diabetes”, pondera el informe.

Aumento de contagios en personas de 50 a 59 años (en amarillo), desde el 2 de mayo al 4 de junio último.
Aumento de contagios en personas de 50 a 59 años (en amarillo), desde el 2 de mayo al 4 de junio último.

Otra conclusión es que la cantidad de tiempo transcurrido entre la aplicación de la vacuna y el inicio de síntomas es variable: “Según el tiempo transcurrido entre el inicio de síntomas (FIS) y la aplicación de las vacunas, en el  25 por ciento de los casos ese período es menor a 15 días, el 24 por ciento es entre 15 a 30 días, y en el 27 por ciento es mayor a  30 días –añade el reporte-. Del total de los casos que fueran vacunados, tres presentan esquema completo con dos dosis de vacunas, y el tiempo transcurrido entre la FIS y la segunda dosis fue: en un caso menor a 15 días, en un caso entre 15 y 30 días, y en el  tercer caso mayor a 30 días”.