Muchas cosas cambiaron en Afganistán desde que los talibanes recuperaron el poder. A la preocupación mundial por la quita de derechos a las mujeres se suma otro nuevo problema: las mutilaciones y ejecuciones en público.

"Cortar manos es sumamente necesario por razones de seguridad”, aseguró en diálogo con AP el mulá Nurudín Turabi, uno de los fundadores del grupo fundamentalista y encargado de la disciplina ideológica.

Además, Turabi recordó cómo los talibanes eran criticados por llevar a cabo estos actos en estadios llenos de gente durante su último gobierno.

“Todo el mundo nos criticaba por los castigos en los estadios, pero nosotros jamás los criticamos a ellos por sus leyes o sus castigos”, dijo.

Y agregó: "Nadie nos va a decir cuáles leyes debemos tener. Seguiremos los lineamientos del islam y nuestras leyes estarán basadas en el Corán”.

Cabe destacar que durante el primer gobierno talibán las personas condenadas por homicidio solían ser condenadas con un tiro en la cabeza propiciado por un familiar de la víctima, mientras que a los ladrones se les amputaba una mano.