MENDOZA - Luciano utilizó los elementos que había en su patio y "dibujó" un dinosaurio: barro para el cuerpo, polvo de ladrillo para las espinas y palitos para las garras y escribir su nombre. Lo que en otro contexto podría significar una actividad más, en medio de la crisis generada por la pandemia de coronavirus, tuvo un fuerte impacto.

"Me da una satisfacción enorme rescatar esos trabajos de los chicos, que a pesar del entorno, tienen ganas de seguir adelante. Eso valoriza mucho más su obra", expresó Claudia Arabena, maestra de plástica.

"Fue emocionante para toda la escuela. Los chicos le ponen ganas, no tienen internet ni todas las herramientas necesarias para trabajar en casa, pero luchan día a día", resaltó.

Para el niño, la tarea fue "un juego", en el que participó con su hermano de 4 años. Para no sumar demasiadas exigencias, las tareas de plástica se envían cada dos semanas.

"En la zona tenemos una villa muy grande y ha sido difícil para ellos. Las mamás de la zona le ponen mucha garra: acompañan, cargan crédito en los teléfonos para enviar las tareas. Ver los resultados me pone muy contenta", mencionó la docente.

Fuente: A24