El comercio electrónico tiene cada vez más difusión, como dijimos en un anterior informe de Economía en Casa, mientras que cada vez más comodorenses y usuarios de toda la región apelan a este mecanismo para conseguir un producto que tal vez no está en la plaza local, o en busca de precios más competitivos. Sin embargo, el pago en cuotas encierra una sorpresa. Y aquí te la contamos.

No es un secreto que la empresa creada por Marcos Galperín ha diversificado desde hace tiempo su actividad hacia las finanzas, apostando a transformarse en la 'fintech' más grande de Latinoamérica, a partir de un circuito financiero que se desarrolla en forma paralela a lo que fue la vidriera digital con la que comenzó a funcionar ya cristalizar su éxito.

Sin embargo, en función de esa diversificación que también transita con buenos resultados la compañía argentina de mayor valor en este momento, es conveniente también prestar atención a otro detalle, a la hora de resolver las compras que habitualmente hacemos a través del portal.

El mercado online seguirá creciendo, mientras que el negocio financiero es parte de la diversificación ya alcanzada por el sector. Foto: www.miracomosehace.com
El mercado online seguirá creciendo, mientras que el negocio financiero es parte de la diversificación ya alcanzada por el sector. Foto: www.miracomosehace.com

El alto costo financiero cuando te ofrecen 12 cuotas

El contador Gustavo Simoes, docente de las cátedras Economía I y Micreconomía de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de la Patagonia, advirtió en contacto con ADNSUR que las propuestas de financiación en 12 cuotas revelan lo que en realidad es un negocio paralelo de la empresa, que es la búsqueda de renta financiera.

“He hecho un pequeño modelo de financiación con distintos productos, de una gama muy variada de usos y en todos se repite el patrón”, explicó Simoes. “El precio contado se recarga en un 60 por ciento con la financiación en 12 cuotas que ofrece en la mayoría de los productos, lo que significa una tasa de financiación de entre el 98 y el 100 por ciento anual”.

De ese modo, el costo de financiación va más allá del interés necesario para cubrir la pérdida de valor en una economía inflacionaria, sino que se trasforma en un objetivo diferente, vinculado más a la renta financiera que al intercambio comercial.

Una aclaración importante es que en los casos en que el producto se anuncia en 12 ó 18 cuotas sin interés, esto se cumple en el cálculo final, ya que el monto de las cuotas es el que resulta de dividir el precio final por la cantidad de meses. El cálculo se aplica en productos que ofrecen financiación sin esa promoción especial de tasa cero.


No importa el producto, sino el esquema de financiación

Las operaciones fueron verificadas para el intento de comprar productos que van desde una notebook hasta una caña de pescar, pasando por productos como revistas de colección o un juego de lozas y otro de dardos, según detalló.

“Hay muy pocos productos que ofrecen financiación en 3 cuotas sin interés, pero es muy marginal. El resto, cuando los precios van desde los 2.000 a los 150.000 pesos, el recargo es del 60 por ciento sobre el monto total, que al dividirlo por 12 meses arroja la tasa de interés anual”.

Según contó el profesor, ex gerente zonal del Banco Nación, ese esquema de financiación se da previo al uso de la tarjeta de crédito o el medio de pago que disponga el comprador, es decir que va más allá de cualquier tipo de tarjeta o entidad bancaria con la que el usuario opere habitualmente.

Ctdor. Gustavo Simoes, docente de Economía I y Microeconía de la U.N.P.S.J.B.
Ctdor. Gustavo Simoes, docente de Economía I y Microeconía de la U.N.P.S.J.B.

“Cuando transformamos ese recargo a una tasa de interés anual, el resultado es de casi un 100 por ciento, es como si el banco te prestara la plata un banco para comprar el producto y luego le devolvés en 12 cuotas. Este es el costo financiero que aplica Mercado Libre cuando te vende en 12 cuotas”. 

La compañía ha anunciado su intención de transformarse en una entidad financiera que hoy compite incluso con las principales entidades bancarias, con cuestionamientos desde el ámbito sindical porque la firma no tiene el mismo costo laboral ni aplica el convenio de trabajo que sí se debe respetar en los bancos. 

Ya dijimos en informes anteriores que aún comprando en cuotas, en muchos casos, es posible ganarle a la inflación. Sin embargo, no siempre es posible licuar el precio de las cuotas al cruzarlas contra la inflación. Manteniéndose en un nivel muy alto, el IPC sigue marcando alrededor del 50 por ciento anual, por lo que todo interés por debajo de ese monto termina haciendo favorable la operación. Sin embargo, cuando la tasa de interés para financiarte duplica a la inflación, el tema da para pensarlo un ratito. 

En todo caso, lo que buscamos con este informe es avisarte que tal vez te estás asociando indirectamente en ese negocio financiero, en el que no te preguntaron y en el que sólo estabas tratando de comprar un producto determinado. Para que al menos así, si decidís participar, sea por voluntad propia. 
 

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