Carlos Scatizza es hidrogeólogo y presidente de la consultora Hidroar SA que tuvo a su cargo el estudio por el cual se descubrió, a mediados del año 2011, un enorme acuífero en la Cuenca de Sacanana, en la Meseta central chubutense.

Scatizza estuvo esta semana en Trelew para participar de un debate en el que estuvieron destacados especialistas vinculados a la minería y destacó que la provincia “tiene recursos hídricos para llevar adelante cualquier tipo de desarrollo”, no solamente vinculado a la minería, aclaró, sino también para profundizar otras industrias o actividad económica.

Consciente de los desafíos ambientales que las nuevas industrias generan, Scatizza indicó además que actualmente existen desarrollos, mecanismos y recurso humano para que cualquier tipo de actividad esté libre de contaminación.

- Usted ha dicho que Chubut tiene recursos hídricos para cualquier tipo de desarrollo, ¿qué significa esto?

- Uno de los problemas que tiene la provincia es que el recurso hídrico muchas veces no se ve. Entonces para poder verlo hay que estudiarlo. Para eso hace falta investigación, ir al campo, perforar, hacer estudios específicos. Hay casos en los que el Instituto Provincial del Agua (IPA) ha trabajado, así como empresas privadas. En el caso particular de la Cuenca de Sacanana y en la Cuenca de Gastre se ha corroborado realmente que hay acuíferos de una cuantía muy importante. En la Cuenca de Sacanana se han identificado 3.150 hectómetros cúbicos, y en Gastre se han identificado unos 6.500 hectómetros cúbicos. Para ponerlo en relación, en la provincia del Chubut se consumen unos 60 o 65 hectómetros cúbicos para abastecer a toda la población. Y unos 300 hectómetros cúbicos para abastecer todo el riego en la provincia. En cuanto a las actividades económicas, la ganadería no supera 8 o 9 hectómetros cúbicos, por lo cual estamos hablando de cifras realmente muy importantes. Esto sin sumarle que hay un factor de recarga que en la Cuenca de Sacanana, por ejemplo, llega a los 254 hectómetros cúbicos, por lo cual los valores son bastante significativos y realmente para desarrollar cualquier tipo de actividad, no solo específicamente la minería. Creo que debería desarrollarse la actividad minera, la agrícola, la forestal, la ganadería, la comercial y un montón de industrias más.

- En cuanto a la actividad minera, ¿el recurso hídrico es complementario de los desarrollos tecnológicos que se pueden usar para que no se contamine?

- Cualquier tipo de desarrollo tiene que estar libre de contaminación. Para eso hay sistemas que regulan el control de la explotación minera. Hay un montón de mecanismos para controlar cualquier pérdida que pueda haber y además hay personal altamente calificado. Justamente, si hay algo que uno intenta por todos los medios es que no haya alguna pérdida porque eso genera un problema y está pensado antes de empezar cualquier proyecto. Por eso están los estudios de impacto ambiental para tratar ese tema, están las líneas de base, para que una vez que se produzca la explotación de la mina, hasta 20, 30 o 50 años después, las condiciones naturales sigan siendo las mismas de antes de haberse originado la construcción de la mina.

- ¿Parte del problema de la no utilización de este recurso tiene que ver con la comunicación?

- Sí, es una de las cosas que siempre digo. Primero hay que conocer, por eso la investigación, la exploración, la evaluación. Después, es necesaria la comunicación para llegar por todos los medios a la comunidad. Luego viene la parte de capacitación porque hay que enseñar a aquellos actores que van a ir a controlar a un proyecto minero, de manera que la gente que va a estar a cargo del órgano de policía tenga todos los medios técnicos para ir y verificar claramente que las cosas se están haciendo como debe ser. Una vez que se tiene todo esto, recién ahí pasamos a la parte de concreción, donde toda la inversión que hizo el Estado para investigar y descubrir acuíferos de esta magnitud debe ser recompensada con el desarrollo de estas áreas que están desde hace tantos años postergadas.