BUENOS AIRES (ADNSUR) - Griselda Morel, la psicopedagoga del hijo menor de Maradona, Dieguito Fernando, declaró ante la Justicia y contó lo qué observaba tanto en la casa de Brandsen donde vivió el astro argentino, como en Tigre, donde pasó sus últimos días.

“Monona (la famosa cocinera de Diego) nos empezó a contar que por ejemplo uno de los custodios, no dijo cuál, le pisaba las pastillas y se la ponía en la cerveza para que no joda de noche. Como Diego no dormía, hacía eso con las pastillas a demanda de Diego. Todo era demanda de Diego. Si Diego se levantaba a las 9 de la mañana y pedía cerveza se la daban”, expresó Morel en su declaración.

A su vez, la especialista reveló que “el mes de septiembre u octubre, Diego estaba complicado con el tema del alcohol”, porque “tomaba vino y cerveza”.

Griselda Morel también contó el médico Leopoldo Luque les dijo “que tal vez Maradona tenía un poco de líquido en el cerebro” y que “al otro día Verónica se entera que Diego tenía un edema subdural”.

Luego de la operación, el exfutbolista se instaló en una casa del barrio “San Andrés”, en Tigre y ella también estuvo allí acompañando a Dieguito Fernando.

“Diego se quejaba que el baño estaba arriba y lo bañaban con una manguera. Ese día estaba bárbaro y nos cuenta que había echado al enfermero porque le había mangueado plata”, sostuvo Morel y recordó que en su última visita la salud del astro había deteriorado: “Diego no quería recibir a nadie. Apenas lo pude ver y no se le veía la cara de tan hinchado que estaba”, aseguró Morel y contó que le comentó este parecer al masajista que se encontraba allí.

Éste con total normalidad le contestó: “Sí, viste, porque no camina y puede hacer un edema cardiopulmonar y cagarse muriendo”.

Fuente: Noticias Argentinas