COMODORO RIVADAVIA (ADNSUR) - El secretario general de la UOCRA, Raúl Silva, relató que gran parte de la demanda para inscribirse en la bolsa de trabajo que administra su gremio proviene de trabajadores que están llegando desde otras provincias en busca de una oportunidad laboral, como también de gente que perdió el trabajo en otros sectores, como el de comercio y buscan reinsertarse en la construcción.

En la actualidad hay más de 300 desocupados inscriptos, pero sólo algo más de 80 son obreros locales o netos del sector. Además, hay 900 operarios de construcción en yacimiento todavía en sus domicilios, bajo el artículo 223 bis.

Aunque el paisaje de obreros haciendo filas en puertas del gremio es habitual, sobre calle Rawson poco después de cruzar Saavedra hacia el oeste, en los últimos días se hizo más notoria esa presencia.

Se ha ido incrementando nuestra bolsa de trabajo –reconoció Silva, en diálogo con Periodismo de 10, por CNN Comodoro (94,3 Mhz)-. Hay mucha gente que viene a probar suerte, desde otras provincias y también gente local, que ha sido desvinculada de algún otro gremio hermano y que en algún momento agarró la cuchara y el balde, entonces cree que puede tener más chance acá”.

Según las últimas mediciones del INDEC, Comodoro Rivadavia es la ciudad del país con menor tasa de desocupación, con sólo un 3,3 por ciento. Tal vez a consecuencia de esa característica, se nota llegada de personas de otras provincias en busca de una oportunidad laboral.

“Ha llegado mucha gente de San Juan, de Mendoza, de Corrientes y de Misiones –relató Silva-. Yo estoy viendo los números en este momento y de 313 desocupados que tenemos inscriptos hasta hoy, solamente 82 son netos de mi bolsa, por llamarlo de alguna manera. Después el resto vino de algún otro gremio, especialmente con gente que perdió el empleo en el comercio, o desde otras provincias”.

De todos modos, el número de desocupados inscriptos en la actualidad es inferior al de meses atrás, cuando se llegaban a contabilizar 1.000 ó más personas inscriptas en la bolsa de trabajo de la construcción.

En ese punto, Silva hizo otra aclaración importante: “Tenemos mucha gente que son mayores de 60 años o que tienen alguna enfermedad previa, entonces por el decreto del COVID no pueden ingresar a trabajar –detalló-; perdonando la expresión, yo les digo a los muchachos que sería ‘al pepe’ que vengan a la fila, porque no van a tener oportunidad de trabajar.


 
Expectativa por obras que dependen de Nación

 

En relación a la proyección de obras en la ciudad, el gremialista de la construcción enfatizó que hay proyectos que, de reactivarse, absorberían gran parte de la mano de obra desocupada: “Tenemos 3 obras importantes que si llegaran a arrancar, se estaría achicando en un 60 ó 70 por ciento mi bolsa de desocupados –anunció-. Por ejemplo, la ruta Comodoro-Caleta, el Acueducto y el Estadio del Centenario. La otra es el emisario marino (se firmó el convenio con Nación recientemente) y cuando empiece, se achicaría mucho el número de desocupados”.

También se le consultó por un encuentro mantenido con empresarios de la construcción, respecto de la perspectiva de trabajo para los próximos meses, ya que les habrían anticipado que al finalizar algunas obras podría haber bajas laborales.

“Sí, nos hemos sentado con la Cámara de la Construcción y ellos presentaron un listado de obras que se les estaban terminando –relató el dirigente sindical-, por lo que podían haber posibles bajas de puestos de trabajo, en los próximos 30 ó 60 días. Nosotros después nos reunimos con el intendente Luque, y el secretario de Infraestructura, el compañero Maxi López y llegamos a un entendimiento. Nos dijeron que a medida que finalicen las obras se van a adjudicar nuevas, para que haya continuidad en la gente que está trabajando; tampoco es que van a haber grandes ingresos, pero al menos se va a poder mantener la tropa”.

900 trabajadores de yacimiento en sus casas

Silva también se refirió al sector de la construcción en yacimiento, donde todavía se contabilizan alrededor de 900 trabajadores que no se pudieron reincorporar al trabajo y permanecen en sus casas, bajo la cobertura del artículo 223 bis (con el reconocimiento de alrededor de un 70 por ciento de sus salarios).

“Tenemos muchos mayores de 60 años que no pueden subir a trabajar por el mismo decreto que decía antes y otros por enfermedades pre existentes –precisó-. Para todas las operadoras son alrededor de 900 compañeros que no pueden subir. Hemos tenido una charla con una de las operadoras más importantes de la región y estamos buscándole la vuelta para ver si podemos avanzar, con un número importante de gente, que podrían jubilarse”.

El dirigente recordó que en esas tareas, los operarios pueden jubilarse con 55 años de edad y 25 años de servicio. “Algunos les faltan tres o dos o incluso un solo año de servicio, así que estamos conversando para ver cómo se puede hacer para que estos trabajadores se jubilen”, anticipó finalmente.