Con una amplia sonrisa en el rostro Thubten Wangchen, el director de la Casa del Tíbet en Barcelona, accede a la entrevista con ADNSUR. Faltan solo algunos minutos para que se presente en el Centro Cultural de Rada Tilly, ante un recinto completo. Él espera paciente su ingreso. Sin embargo, ante la consulta no duda; sonríe, estrecha su mano y accede a la charla.

Thubten Wangchen en estos días estuvo en Chubut, visitando Puerto Madryn y Rada Tilly. En el marco del Día Mundial del Yoga, estuvo a cargo del cierre de actividades, luego de una maratónica jornada de clases que organizó la Secretaría de Deporte y Turismo de la villa con una importante participación de gente de todas las edades.

Thubten Wangchen, el director de la Casa del Tíbet en Barcelona, visitó Rada Tilly.
Thubten Wangchen, el director de la Casa del Tíbet en Barcelona, visitó Rada Tilly.

UNA RICA HISTORIA DE VIDA

El monje, diputado por Europa del Parlamento Tibetano en el exilio y gran defensor de los derechos humanos, tiene una rica historia de vida. A los cuatro años tuvo que abandonar su tierra natal ante la invasión China en el Tíbet. Pasó gran parte de su niñez mendigando y sobreviviendo en las calles de Nepal y Katmandú, como tantos otros tibetanos forzados a exiliarse. Pero gracias a los auspicios del Dalái Lama y la ayuda del gobierno indio, pudo ingresar en una escuela para refugiados tibetanos en Dalhousie, India. 

Según contó a los 16 años, fue cuando decidió entrar en un monasterio para profundizar el estudio de la filosofía budista. Así, consiguió ingresar en Namgyal, el monasterio privado de Dalái Lama, en Dharamsala, y hace años, es el director de la Casa del Tíbet en Barcelona. Desde entonces, se dedica a predicar por el mundo la filosofía tibetana y la situación que atraviesa su comunidad en el exilio. 

UNA CHARLA CON ADNSUR

El monje, entre risas, cuenta que es “una visita relámpago” a la Patagonia y que esta es la segunda vez que llega a la región luego de su primera visita en 2017. Con una sonrisa, admite: “Me encanta Patagonia”. 

“Mi trabajo es viajar por el mundo entero, dar a conocer la situación del Tíbet y dar valor espiritual, sobre cómo vivir mejor cada uno. No importa quienes somos, somos todos humanos, hermanos, pero no hay ninguna persona buscando sufrimiento, incluso los animales buscan felicidad y paz. Por lo tanto, el mensaje de no violencia y la paz es importante”, destacó.

El monje, diputado por Europa del Parlamento Tibetano en el Exilio y gran defensor de los derechos humanos tiene una rica historia de vida. Foto: Fredi Carrera.
El monje, diputado por Europa del Parlamento Tibetano en el Exilio y gran defensor de los derechos humanos tiene una rica historia de vida. Foto: Fredi Carrera.

Thubten Wangchen asegura que no hay país que no haya visitado. Una semana antes de viajar a la Patagonia Argentina estuvo en Italia, y la próxima semana, por el cumpleaños de Dalái Lama (el 6 de julio) visitará Suiza donde vive una importante comunidad de tibetanos. 

“En Suiza hay 7.000 tibetanos que viven. Entonces se va a celebrar la fiesta del Dalái Lama sin él. Me invitaron así que estaré en Suiza. Después en verano tengo que irme a India”.

Lo cierto es que mientras el lector lee esta nota, Thubten Wangchen estará camino a Madryn o llegando a la ciudad del Golfo Nuevo. Desde allí partirá nuevamente a Buenos Aires, donde brindará una charla y se reunirá con Adolfo Pérez Esquivel, el premio novel de la Paz, con quien es muy amigo. “Somos grandes amigos. Nos conocemos de otras veces", dice con un español entrecortado. "El vino a Barcelona, mi fundación, y es muy amigo del Dalái Lama. Tengo también que visitar otros amigos, dar una charla en Buenos Aires y después volver a Barcelona”, agrega al explicar cómo continuará su itinerario en tierras argentinas.

Respecto a lo que profesa, el monje asegura, tal como dijo en la charla más de una vez, que no es un charla magistral, sino la simple enseñanza y la experiencia de vida compartida. “No me he venido para enseñar a nadie, solo expresar mi experiencia, mi pensamiento de oriente, mi opinión. Así que un poco busco expresar los valores que tenemos, porque todos somos humanos, no hemos nacido para sufrir solos, hemos nacido para despertar nuestro interior y valorar nuestra vida, porque mucha gente no valora lo que somos y siempre miran a otro lado mejor, más bonito, desvalorizando a la vida. Normalmente en todas mis charlas no preparo nada, depende mi público que me inspira, pero el motivo es el valor humano y cómo ser feliz”, cierra con una gran carcajada, para luego dar inicio a una charla que muchos recordarán.

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