El cierre de listas dentro de Chubut Somos Todos, el partido del gobierno provincial, fue absolutamente inesperado y caótico. Hace 15 días, desde este espacio político se miraba con cierto sarcasmo lo que ocurría en las reuniones del Justicialismo y Cambiemos. Mientras otras fuerzas manejaban una danza de nombres, el gobernador Mariano Arcioni tenía claro hace meses que sus candidatos en primer lugar iban a ser Federico Massoni y Fabián Puratich.

Estaba todo tan anunciado, que incluso el nombre del ministro de Salud como candidato fue publicado en esta misma columna hace más de 7 meses, en diciembre. Pero ocurrió lo impensado, que no fue una cuestión azarosa, y tiene una explicación: hubo serios errores estratégicos que pusieron en duda para los próximos días la oficialización de la lista.

La concatenación increíble de equivocaciones en este espacio político tiene un denominador común, y no es otro que el exceso de confianza. Es lo que ocurre cuando se deja todo para último momento: algo que jamás se puede hacer en política es gritar el gol antes de que la pelota entre al arco.

Recién dos días antes de la fecha límite comenzaron las negociaciones con el Pich para acordar una alianza electoral, dando por sentado que todo estaba cocinado. Error de análisis, falta de lectura, mal cálculo en los tiempos: estas cosas demandan muchos días de charlas y de negociaciones. Nadie puede sentarse a una mesa a negociar imponiendo todas las condiciones y levantándose cuando no se cumple su voluntad.

Esta desastrosa negociación con el Pich fue el origen de todo, porque la falta de una alianza con un reglamento electoral propio, desencadenó una serie de acontecimientos que hicieron que hoy, en esta columna, en vez de estar hablando de la fortaleza de los candidatos de la lista del Chusoto, estemos especulando lo que pueda resolver en Buenos Aires el Presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, para destrabar el tema con sus apoderados ante la Cámara Nacional Electoral.

Sede de la Cámara Nacional Electoral, donde se podría definir la suerte de la lista del Chusoto.
Sede de la Cámara Nacional Electoral, donde se podría definir la suerte de la lista del Chusoto.

UNA NOVELA DE TERROR

Las idas y vueltas en torno a la carta orgánica del Chusoto armaron una novela que ADNSUR contó el viernes casi en soledad, manejando toda la data de fuentes oficiales. Aunque parezca inverosímil, en el partido del gobierno nadie había previsto la posibilidad de no armar un frente electoral (como venía ocurriendo en las últimas tres elecciones), y surgieron a último momento serios problemas en la interpretación de uno de los artículos (el 186) referido al permiso para incluir candidatos no afiliados.

No vamos a aburrir al lector respecto a diferentes miradas desde lo técnico sobre modificaciones y cláusulas transitorias: lo que le debe importar, es que en las reglas que manejan la vida del Chusoto, quedó un ámbito oscuro que se podría haber subsanado mucho antes ante la justicia electoral si alguien se hubiera ocupado del tema.

Ante una redacción que da lugar a múltiples lecturas, ahora la lista pende de un hilo, que es la apelación en términos urgentes para que la Cámara Nacional Electoral revea lo resuelto por el juez Hugo Sastre, y autorice a participar como candidatos extrapartidarios a Federico Massoni y Vanesa Abril.

Juez Federal con competencia electoral en Chubut, Hugo Sastre.
Juez Federal con competencia electoral en Chubut, Hugo Sastre.

El primer paso será que seguramente afiliados al Chusoto se presentarán en la justicia electoral buscando impugnar esos dos nombres. Si el resultado de la apelación en Buenos Aires llegara a ser negativo, sería una trompada a la mandíbula del oficialismo -cuya lista tiene a priori muchas chances de pelear mano a mano con el FdT y JxC- de la que difícilmente pueda recuperarse.

Un solo comentario más sobre el tema, antes de pasar a analizar los nombres de la lista: en el Partido Justicialista del Chubut, estos trámites de papeleo los llevaron adelante Blas Meza Evans y Luis Maglio, dos figuras con más de 30 años de experiencia. En el peronismo saben que, para tener el poder, primero hay que ganar elecciones; y para eso no sólo hacen falta candidatos, sino que atrás de ellos tiene que haber gente –ignorada por el gran público- que haga las cosas bien.

La documentación de los partidos y los trámites ante la justicia son complejos y muy específicos, y para que salgan bien, deben asignarse a especialistas. El gobernador Mariano Arcioni seguramente habrá escuchado del mismo Sergio Massa los lamentos ante la falta de eficacia en el armado de la personería del Frente Renovador en Chubut, cuyos trámites están demorados hace más de un año.

Líder del Frente Renovador, Sergio Massa, junto a Mariano Arcioni.
Líder del Frente Renovador, Sergio Massa, junto a Mariano Arcioni.

Por más que ahora se caiga con el peso de la culpa a determinados apellidos, el gobernador sabe –como le pasa a un director técnico- que en última instancia fue el responsable de haber elegido a quiénes delegar esas tareas importantísimas. Quizás esté a tiempo de enmendar este error si la justicia nacional le llega a hacer un guiño.

NOMBRES DE LA LISTA

Ahora podemos meternos brevemente con lo que debió ser el eje normal de la nota de análisis, que es el armado de la lista. Sin dudas, como era archisabido, el gobernador apostó por dos de los hombres más fuertes de su equipo: Massoni y Puratich son los funcionarios que más se expusieron públicamente a causa de la pandemia, y que están más presentes están en la cabeza de la gente.

Los especialistas aseguran que para que te voten, primero te tienen que conocer. Si esto es así, estos dos candidatos le llevan un enorme campo de ventaja al resto, porque las encuestas marcan que los identifica la gran mayoría de la gente en todo el territorio. Están todo el día en agenda, con las noticias que más se leen: los policiales y la vacunación.

Con estos nombres, el oficialismo recurre a dos personalidades muy distintas, que apelan a dos segmentos muy diferentes de electores. Massoni cae muy bien en el votante de centro derecha, que pide orden y controles. Pero además, su discurso “anti-política”, su estilo de rockstar tatuado y musculoso, cala hondo en muchos votantes de sectores populares, que lo ven como un ídolo local.

Massoni vacunándose a torso descubierto, mientras las enfermeras le sacan fotos.
Massoni vacunándose a torso descubierto, mientras las enfermeras le sacan fotos.

En cambio, Puratich cae muy bien al votante peronista, y de hecho en el PJ siempre trataron de llevarlo a sus filas. Es la antítesis de Massoni, con un discurso mesurado en vez de confrontativo, y una manera de hablar en voz baja que mucha gente asegura que les llevó tranquilidad en los peores momentos de la pandemia, donde tuvo que coordinar las medidas de restricción y luego el plan de aplicación de vacunas.

Ministro de Salud, Fabián Puratich.
Ministro de Salud, Fabián Puratich.

El desafío de ambos es tratar de distanciarse de una gestión que es probable que tenga mucho rechazo en la familia de los empleados públicos que han sufrido en los últimos tiempos con las demoras en el pago de haberes. Buscarán hacer un discurso que salga de ese terreno al que seguramente intentará llevarlos desde la oposición.

El resto de la lista se confirmó ayer, pero ya era conocida por los lectores de ADNSUR. Los nombres femeninos, tanto de la diputada nacional Rosa Muñoz como de la subsecretaria de Información Pública, Vanesa Abril, ya habían sido adelantados en estas páginas.

Segunda candidata a senadora, Rosa Muñoz, y segunda candidata a diputada, Vanesa Abril.
Segunda candidata a senadora, Rosa Muñoz, y segunda candidata a diputada, Vanesa Abril.

Tienen dos perfiles absolutamente diferentes: la trelewense Muñoz -una militante histórica del dasnevismo- cuenta con una experiencia de dos períodos (8 años) como legisladora provincial y cuatro años en el Congreso. La comodorense Abril, viene del ámbito privado de la consultoría y la comunicación, y su debut en la función pública fue hace dos años de la mano de Arcioni, de quien es mano derecha en la actual gestión.

Habrá que ver esperar qué determina la justicia electoral, ya que todo cambiaría de manera drástica si una impugnación hiciera caer la candidatura de Massoni. Serán días de incertidumbre en el oficialismo, que debido a errores propios, vivió un cierre absolutamente impensado.