Los primeros copos cayeron a las 5:10 hs de la madrugada. Los últimos, ya congelados sobre el pavimento, se terminaron de sacar casi tres semanas después. Los registros históricos dicen que cayeron 22 centímetros de nieve. Por eso, para muchos es el temporal de nieve más grande que recuerdan en Comodoro Rivadavia y Rada Tilly.

Foto: Diario Crónica.
Foto: Diario Crónica.

El 19 de julio de 2001, una gran nevada sorprendió a todo Chubut. La provincia fue declarada en Estado de Emergencia Meteorológica y Comodoro fue un caos.

Durante dos semanas, en la ciudad petrolera ―que no escapaba a la crisis que vivía el país y que iba a desencadenar ese año en la renuncia del presidente Fernando De la Rúa y la sucesión de cinco presidentes en 11 días― pasó de todo; desde choques y heridos hasta imágenes insólitas y carencias. 

Como sucedió 21 años después, el cerro Chenque se tiñó de blanco y la Ruta Nacional 3 quedó cubierta de punta a punta. La prensa de la época asegura que en la zona de la vieja Proveeduría de Yrigoyen y 13 de Diciembre, la curva del Chalet Huergo y frente a Castelli, se registraron las principales complicaciones en el tránsito, con conductores que perdían el control del vehículo y terminaban cruzados sobre la calzada.

Un frente frío que quedó estacionado sobre Chubut fue la explicación meteorológica del fenómeno blanco que se extendió durante dos días y que también afectó a localidades del interior, como Paso de Indios, Gobernador Costa y Tecka, donde cayeron hasta 80 centímetros de nieve. Mientras que en José de San Martín y Río Mayo se registraron las temperaturas más bajas: 17° y 13° bajo cero. 

Al igual que esta vez, el temporal obligó a cortar el tránsito de larga distancia, tanto por tierra como por aire, ya que en Comodoro se cancelaron todos los vuelos programados, al igual que sucedió en Esquel. 

Por ese entonces, la provincia era gobernada por el radical Luis Lizurume. A causa del temporal, el mandatario decretó la emergencia meteorológica y convocó a un comité de emergencia que integraban los ministerios de Gobierno, Hacienda, Desarrollo Social, Vialidad Provincial, Vialidad Nacional y la Secretaría de Seguridad. 

El cuadro de situación era preocupante. No solo por lo que sucedía con las familias más vulnerables de cada ciudad, sino también por la cantidad de personas varadas en todo el territorio provincial.

En Sarmiento, por ejemplo, un colectivo proveniente de Chile quedó varado en esa localidad producto de la interrupción del tránsito. La unidad de la empresa Pacheco, que viajaba desde Punta Arenas a Chiloé, llevaba 50 pasajeros, entre ellos cinco menores, una mujer con problemas de diabetes y una persona discapacitada. Los turistas fueron alojados en la escuela agropecuaria 275 y desde el municipio de esa ciudad se convocó al Ejército para que le suministren alimentos. 

Pero esa no fue la única unidad que quedó varada en la ciudad de los lagos, ya que un día después se sumó otro colectivo de larga distancia, de otra empresa, que también estaba en viaje. 

En Paso de Indios se produjo una situación similar, pero esta vez con 9 empleados de un camión de caudales que circulaba por la Ruta 12. El blindado del Banco Chubut quedó varado en el paraje Los Adobes, a 35 kilómetros de la localidad producto de la acumulación de nieve en el sector. El camión había salido de Cerro Cóndor. Sin embargo, por la intensidad de la nieve su conductor perdió el camino y quedó varado en el sector.

En este caso la preocupación era aún mayor: había un total de 9 trabajadores de seguridad resguardados en el interior de un camión que llevaba una gran cantidad de dinero. Finalmente, los cuatro policías y los cinco empleados de seguridad fueron rescatados en helicóptero, en el Paraje Las Chapas. Según contaron a la prensa, cuando quedaron varados intentaron llegar caminando a una estancia que estaba a cuatro kilómetros. La idea era llevar un tractor y sacar el camión. Pero fue imposible y tuvieron que ser rescatados por el aire.

Otra situación que alarmó a Comodoro y Sarmiento, fue la desaparición de la familia Carreño. El miércoles 19, un grupo de 10 personas ― cuatro mayores y seis menores―, incluida una nena de Comodoro Rivadavia, hija del matrimonio, salió desde esta ciudad con destino a una estancia en Sierra Nevada.

La idea era pasar las vacaciones de invierno en ese lugar para luego volver a la ciudad. Sin embargo, el viernes por la noche, mientras miraban el noticiero de Canal 9, los padres de la nena se enteraron a través de las noticias que daba el Patagónico en la tv, que la F100 estaba desaparecida. 

Desesperados, al otro día se presentaron en la redacción de ese diario y se activó un operativo de búsqueda que incluyó una cuadrilla de rescate del Ejército y otra de Vialidad Provincial. Finalmente el sábado 21 fueron rescatados en el puesto Monsalvo, lugar donde se resguardaron de la nieve.

Entre Corcovado y Tecka también se dio una situación que alertó a las autoridades, cuando dos chicos de 13 y 15 años desaparecieron en medio de la nevazón. Los pequeños se trasladaban a caballo en la zona de El Barranco, donde Vialidad tuvo que suspender los trabajos que realizaba para despejar la zona producto del viento blanco que afectó al sector.

CHOQUES, TECHOS CAÍDOS Y HERIDOS EN COMODORO

En Comodoro, la situación era también compleja. El intendente radical Jorge Aubia, producto del estado de alarma que vivía la ciudad, ese miércoles dispuso asueto para el personal administrativo de la municipalidad y pidió a la Cámara de Comercio que insten a sus socios a no abrir las puertas al día siguiente, principalmente para poder trabajar sobre las arterias más afectadas por la nevazón.

Así, al día siguiente de la nevada, la paralización de la ciudad fue casi total. En el Centro la mayoría de los comercios no abrió sus puertas y los bancos permanecieron cerrados producto del ausentismo. Tampoco hubo circulación normal de colectivos. 

Foto: El Patagónico.
Foto: El Patagónico.

En ese entonces, la concesión del servicio recaía en dos empresas: Patagonia Argentina y, la ya desaparecida, Transportes Comodoro, que suspendió la totalidad de su actividad, mientras que la segunda firma funcionó en forma reducida.

El principal inconveniente de la ciudad era poder circular por calles resbaladizas para conductores poco acostumbrados a este tipo de fenómenos. Producto de la nieve, rápidamente se agotó el stock de cadenas para neumáticos, aerosoles (cadenas líquidas) y anticongelantes. 

Según contó a El Patagónico un empleado de la Estación Rodrigo, en la primera jornada vendieron más de 80 productos relacionados. Sin embargo, nada impidió que se produjeran diferentes accidentes en la primera jornada y los días posteriores.
En barrio Castelli, por ejemplo, Elba Bayón, una vecina de zona norte, chocó con su auto contra la palma del alumbrado público que se encuentra en el semáforo rutero de ese barrio. La mujer perdió el control del auto y tuvo que ser socorrida por bomberos voluntarios para luego ser trasladada a un centro asistencial. 

Elba Bayón, una vecina de zona norte, chocó en Castelli producto de la helada.
Elba Bayón, una vecina de zona norte, chocó en Castelli producto de la helada.

Según los registros históricos, producto de la nevada, 12 evacuados fueron alojados en el Gimnasio Municipal N° 1, y se registraron diferentes incidentes. En la noche del jueves, el techo del Centro Asturiano cedió ante la presión de la nieve y el cuidador, José Segundo Pérez, se salvó de milagro. El hombre estaba ordenando algunas cosas en el interior del recinto cuando escuchó un ruido y salió corriendo por la mitad de la cancha de básquet, sabiendo que algo estaba mal. Según contó, el techo cayó casi en su espalda y se salvó de milagro, diferente a lo que sucedió con el tinglado, las cañerías de agua y la instalación eléctrica que resultaron dañadas. Misma situación ocurrió en la Escuela 133, de Alem y Dorrego, donde cayó el techo del Salón de Usos Múltiples del establecimiento escolar.

Por la presión de la nieve, el techo del Centro Asturiano cayó. Foto: El Patagónico.
Por la presión de la nieve, el techo del Centro Asturiano cayó. Foto: El Patagónico.

A estos incidentes se sumaron los heridos. Solo la guardia del Hospital Regional atendió más de 50 personas que habían caído en la nieve. Muchos con contusiones y otros con fracturas, desde un hombre que cayó de un techo en el barrio Industrial, hasta la mujer del entonces intendente, María Cristina de Aubia, quien se cayó en la escalera de su casa, o una señora que al bajar de un auto en Polonia al 450 sufrió la fractura de uno de sus tobillos. 

La nieve también provocó inconvenientes logísticos, tanto para empresas como para los vecinos. En Garayalde, por ejemplo, 200 camiones quedaron varados producto del cierre de la ruta, lo que obligó a suspender el servicio de colectivos de larga distancia.

En el casco urbano tampoco hubo servicio de transporte durante la noche y se registraron diversos inconvenientes, principalmente vinculados a la presión de gas y el congelamiento de las cañerías. Según explicó Ricardo Da Luz, jefe de Servicio de Agua y Cloacas, en Sociedad Cooperativa Popular Limitada llegaron a recibir 60 reclamos diarios pidiendo cerrar las llaves maestras o bien socorrerlos cuando estallaban los caños. Mientras que en Rada Tilly hubo 60 medidores rotos.

Lo cierto, es que en situaciones de crisis los más afectados siempre son los más vulnerables, como expresó Mabel Retamal, una vecina de la extensión del San Cayetano que contó cómo era la situación en su casa. “La nevada tapó la posibilidad que teníamos de juntar leña, y a la falta de calefacción se sumó la ausencia de agua, ya que la canilla comunitaria que nos instalaron se congeló. Derretimos nieve para tener agua y hacerle la leche a nuestros hijos”.

Producto de la helada, el Hospital Regional atendió más de 50 personas por diferentes lesiones.
Producto de la helada, el Hospital Regional atendió más de 50 personas por diferentes lesiones.

VOLVER A LA NORMALIDAD

De a poco Comodoro recuperó su ritmo habitual a medida que se iban despejando las calles. Primero se decidió limpiar los accesos a sanatorios y hospitales, y luego extender los trabajos al resto de las principales arterias.

El 20 a las 14:30 hs se volvió a habilitar el aeropuerto General Mosconi y se estableció un cronograma de apertura de las rutas adecuado al clima y el estado de los caminos. Sin embargo, no impidió que hubiera accidentes, como el que sucedió el sábado 21, cuando se produjo un choque frontal en Pico Salamanca

En Garayalde se produjo un choque frontal entre dos camiones. Uno de los heridos salió despedido de la unidad. Foto: Diario Crónica.
En Garayalde se produjo un choque frontal entre dos camiones. Uno de los heridos salió despedido de la unidad. Foto: Diario Crónica.

Marcelo Gómez, Carlos Rojas y Juan Cavali, viajaban en un Mercedes Benz a Buenos Aires, cuando el conductor perdió el control del camión y chocó casi de frente con un Ford Cargo en el que Héctor Osorio, Ruth Morales y Marcos Leiva viajaban de Trelew a Comodoro. El accidente se produjo a 85 kilómetros de esta ciudad y dejó un total de tres heridos. El más grave de ellos, Héctor Osorio, quien salió despedido del camión y golpeó sus piernas contra el asfalto.

Lo cierto es que poco a poco la ciudad volvió a la normalidad. Mientras tanto, muchos disfrutaron de la nieve, y la calle San Martín se convirtió prácticamente en una pista de hielo, donde hubo trineos, esquís y hasta autos que se largaron desafiando todos los peligros del hielo, en una nevada histórica que muchos por estos días recuerdan.

Foto: El Patagónico.
Foto: El Patagónico.

Con información de Archivos de Diario Crónica y Diario El Patagónico

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