La gran mayoría de los chubutenses desconoce quiénes son los legisladores nacionales que representan a la provincia. Sin embargo, a pesar de ser un tema alejado del interés cotidiano de la gente, la definición de las precandidaturas para las primarias legislativas del 12 de septiembre quita el sueño a la clase política, y está generando una ola de consecuencias imprevisibles hacia adentro de cada espacio .

Esto obedece a que  ya está en juego la disputa por el poder para dentro de dos años . La sucesión de acontecimientos que se está dando en cada fuerza política es de un vértigo tal, que tratar de hacer un resumen en una columna semanal se torna complicado, y casi obligaría a tener que escribir un artículo todos los días.

En esta oportunidad, el desafío es explicar al lector por dónde pasan los tres ejes que en los últimos días cambiaron el panorama general de los cierres de lista: en primer lugar, la guerra por el poder en 2023 entre Luque y Sastre, o regionalmente entre Comodoro Rivadavia y Puerto Madryn, terminó de desencadenar la presentación de un proyecto de ley ultra polémico que si bien no tiene oportunidades en la Legislatura, puede derivar en una crisis para lograr la lista de unidad dentro del PJ.

Segundo, el panorama dentro del oficialismo cambió de manera drástica: era tranquilo hasta el fin de semana pasado, pero ocurrieron dos hechos imprevistos. Por un lado, no se logró sellar la alianza con el Pich, por lo que ahora el Chusoto irá sólo, lo que tiene consecuencias que se deben analizar. Y por el otro, surgieron fuertes cortocircuitos internos por los nombres femeninos de la lista, que pusieron en duda la participación de Massoni como candidato.

Tercero, en Juntos por el Cambio se logró cerrar el frente UCR-PRO-Polo Social, pero sin acuerdo de unidad, y todo encaminado a una interna de al menos tres o cuatro listas. En una brutal dinámica de los acontecimientos, apareció de golpe un intendente como Sergio Ongarato encabezando una lista de senadores en el radicalismo, lo que desató un tsunami en su equipo de funcionarios locales, y se avizora una competencia en las PASO con el hombre más fuerte de su gabinete, que pertenece al PRO.

Los tres senadores de Chubut que dejan su banca: Mario Pais, Nancy González y Alfredo Luenzo.
Los tres senadores de Chubut que dejan su banca: Mario Pais, Nancy González y Alfredo Luenzo.

Más allá de lo imprevisto que puede resultar a primera vista todo lo que sucede, hay una explicación, y hechos que no surgen por casualidad. Si usted es lector habitual de esta columna dominical, sabrá que los tres ejes que explotaron en estos días fueron anticipados previamente aquí.

Hace cuatro meses, trazamos un escenario en Cambiemos con una PASO muy concurrida, y con la figura de Ongarato como una posibilidad junto a Menna. Tres meses atrás, explicamos cuál es la pelea regional de poder entre Comodoro y Madryn, quiénes son los actores y lo que está en juego, algo que está más vigente que nunca dentro del peronismo. Y también dimos cuenta hace dos meses de una crisis en la relación política entre Arcioni y Massoni: si bien mantienen la amistad personal, faltó una “sintonía fina” en el cierre, lo que complicó el panorama dentro del oficialismo.

Cada espacio afronta sus propios problemas internos en los cierres, con sus respectivos protagonistas. Pero en todos los casos se repite la lucha de egos, la ambición desmedida por el poder, la intromisión de sectores privados, y el reacomodo de piezas -de ahí el rompecabezas- para afrontar la disputa que se dará dentro de dos años.

REGIONALISMOS SIEMPRE VIGENTES

Si el acuerdo de unidad dentro del PJ ya venía complicado desde el vamos, en un periplo que hemos venido detallando paso a paso en ADNSUR, lo que se desencadenó esta semana pone un manto de dudas aún mayor sobre el resultado. Si algo le faltaba a la disputa de poder propia de todo cierre electoral, era que se metiera además la pelea por la gobernación con un discurso de fuerte tinte regional.

El proyecto de ley del diputado madrynense Sebastián López, planteando un nuevo reparto de regalías hidrocarburiferas que quita puntos a Comodoro, ya fue publicado como primicia el pasado miércoles y analizado en detalle por nuestro especialista Raúl Figueroa. En este segmento, sólo nos ocuparemos de la movida política detrás del tema, que no es nueva.

Los dos hombres fuertes de Puerto Madryn, Ricardo y Gustavo Sastre.
Los dos hombres fuertes de Puerto Madryn, Ricardo y Gustavo Sastre.

En realidad, el reclamo por discutir un nuevo reparto de los ingresos petroleros entre los municipios viene siendo planteado por Puerto Madryn hace tiempo, y se hizo más fuerte durante las últimas gestiones de los hermanos Ricardo y Gustavo Sastre al frente del municipio. Desde ese grupo político ya se han realizado estudios y elaborado alternativas, la última de las cuales quedó plasmada en el proyecto del ex diputado del PRO esta semana.

En Comodoro Rivadavia, donde todo el arco político y gremial salió en bloque a atacar la iniciativa, nadie duda que el autor intelectual es el vicegobernador Ricardo Sastre. Y esto tiene un antecedente, que fue un cruce en un grupo de Whatsapp integrado por dirigentes peronistas, en el que los mellizos madrynenses cuestionaron con dureza al intendente comodorense Juan Pablo Luque, por haber planteado luego de una reunión con la intendenta de Camarones, Claudia Loyola, que debía haber un reparto más “equitativo” del recurso pesquero en Chubut.

Juan Pablo Luque y Claudia Loyola en la reunión mantenida hace 10 días.
Juan Pablo Luque y Claudia Loyola en la reunión mantenida hace 10 días.

Luque viene haciendo desde comienzos de año un reclamo a la provincia por una mayor cantidad de permisos para la zona sur, al entender que el negocio de este recurso se lo llevan en exclusiva Puerto Madryn y Rawson. Ante esta ofensiva, la respuesta de Sastre –planteada en el chat de dirigentes- fue que entonces había que discutir el reparto de todos los recursos, incluido el petrolero.

Dos días después de eso, apareció en la Legislatura el proyecto para rediscutir el reparto de regalías, que no es más que el producto de una escalada dentro de la disputa entre los representantes de las dos ciudades más poderosas de la provincia, que son los principales aspirantes a luchar por el sillón de Fontana 50 dentro de dos años.

Sastre evitó salir a hablar del tema públicamente (aunque sí algunos de sus diputados de mayor confianza), porque sabe que está a punto de ser declarado “persona no grata” en la ciudad de padrón electoral más importante de Chubut, algo que no conviene a alguien que tiene pretensiones de ser gobernador dentro de dos años.

Los dos principales aspirantes a la gobernación dentro del peronismo: Juan Pablo Luque y Ricardo sastre.
Los dos principales aspirantes a la gobernación dentro del peronismo: Juan Pablo Luque y Ricardo sastre.

En la vereda de enfrente, Luque tampoco se subió al ring por el momento, y la estrategia fue que salieran a responder otros actores gremiales y políticos que, en vez de atacar a López, lo calificaron como “mandadero” del verdadero autor intelectual del proyecto. La sorda disputa entre ambos dirigentes expresa la pelea regional entre dos centros urbanos con abundancia de recursos, que lideran las pretensiones para gobernar Chubut a partir de 2023. Esta disputa no se va a acabar acá, pero la pregunta es si esto puede afectar el proceso de búsqueda de unidad en el PJ, donde ambos son actores claves.

AFUERA DEL GRUPO   

Una muestra de cómo se “empiojaron” las cosas con los mellizos Sastre en el PJ, fue lo que ocurrió en el famoso grupo de chat llamado “Unidad PJ Chubut”, de donde ambos se retiraron el último jueves. El argumento expresado para pegar el portazo virtual fue que se pasó un límite al permitir la dirigencia del PJ que la agrupación kirchnerista madrynense “Unidos y Organizados” –enemigos históricos a nivel local- se adhiera a la alianza del Frente de Todos.

Más allá de que es cierto que hay una cuestión de piel que es insalvable entre los Sastre y la gente de UYO, dirigentes peronistas que hablaron con esta columna dijeron que ven esta salida del grupo como una excusa, porque “son ellos los que acaban de volver al peronismo, los de UYO estaban desde antes y siempre formaron parte de nuestro frente, no los podemos echar”.

Florencia Papaiani, Carlos Linares y Julián Leunda.
Florencia Papaiani, Carlos Linares y Julián Leunda.

La preocupación que surge ahora es cómo estos chisporroteos pueden afectar el diálogo interno, donde se venía trabajando en el armado de una lista de unidad que contemplara a la mayor parte de los sectores, y que ya anticipamos hace 12 días: con la presencia de Florencia Papaiani y Carlos Linares, más Julián Leunda y alguna representante del sastrismo, sumando alguien del madernismo en un lugar suplente de expectativa.

En esto se avanzó bastante en dos reuniones que se hicieron el martes: una fue en Trelew, donde Gustavo Mac Karthy recibió a Carlos Linares y Adrián Maderna. La otra fue en Comodoro, donde Luque estuvo mano a mano con Leunda. Los actores que hablan con esta columna aseguran que los nombres para la lista estarían bastante claros, pero resta resolver un aspecto clave: el orden de los factores, que aquí sí altera el producto y quizás todo el resultado. Es fundamental resolver si en la categoría Senadores encabeza Linares o encabeza Papaiani.

Cristina Fernández de Kirchner tendrá la última palabra en la lista del PJ.
Cristina Fernández de Kirchner tendrá la última palabra en la lista del PJ.

El objetivo es cerrar esta propuesta que incluya a buena parte del peronismo, para llevar a Buenos Aires esta semana y entregarla a la Jefa, que es Cristina Kirchner, como la “mejor opción” para asegurar un triunfo en las legislativas en Chubut. La gran cuestión pasa por quiénes son los interlocutores para llevar ese papel, ya que varios han expresado su preocupación de que ese rol lo ocupe en exclusiva Linares como presidente del PJ, ya que es uno de los principales interesados por su interés de ser candidato.

Por algo, hace dos meses Norberto Yauhar dijo públicamente que si Linares quería era candidato debía dar un paso al costado de ese cargo institucional, porque lo ubica en un sitio privilegiado e inequitativo respecto al resto de los aspirantes. Más allá de esto, hay quienes afirman que la llegada de Linares a Cristina Kirchner no obedece a su “sello” como presidente, sino al lugar que se ganó en los últimos años, siendo símbolo del “aguante” en los peores momentos del macrismo, una fidelidad que le habría generado un vínculo especial que otros no tienen.

Carlos Linares junto a Cristina Kirchner en una reunión años atrás.
Carlos Linares junto a Cristina Kirchner en una reunión años atrás.

Pasando en limpio, a 6 días de la fecha límite de candidaturas, hasta ahora nadie ha declinado de sus aspiraciones, incluida la senadora Nancy González, de quien ya contamos que no es la elegida del PJ local y que se cree que ahora moverá sus contactos al máximo nivel para tratar de lograr ser incluida a último momento con algún “dedazo”.

En el caso de Leunda, el joven oriundo de Comodoro Rivadavia sigue contando con respaldo del trelewense Adrián Maderna y aparentemente de los hermanos Sastre, y en la unidad se especula con que participe de la lista en la categoría Diputados. En todo caso, el interrogante es cómo puede afectar la imagen del joven asesor presidencial la movida madrynense por el reparto de las regalías planteada contra Comodoro Rivadavia, que tiene como abanderados a sus dos “socios”.

SIN ALIANZA, CAMBIO TODO

En los panoramas electorales que en domingos anteriores fuimos trazando de los distintos sectores, veníamos diciendo que hasta aquí, en el oficialismo se observaba mucha tranquilidad. Y era cierto, porque el gobernador Mariano Arcioni venía abocado plenamente a la gestión, ya con la decisión tomada de que sus listas serían encabezadas por Federico Massoni y Fabián Puratich, por lo que se dilataron las últimas definiciones para el final del cronograma electoral.

Pero fue la calma que antecedió a la tempestad, porque en las últimas horas sucedieron una serie de acontecimientos que hicieron vivir al partido del gobierno una semana crítica, de nervios explotados, donde en algún momento se llegó a pensar que todo volaría por los aires. Hay mucho detalle fino que podemos explicar, si al lector le interesa conocer lo complejo de la negociación política, que a veces da la impresión de ser un castillo de naipes, donde una sola carta puede hacer caer todo el armado.

Vamos a establecer un orden de los acontecimientos en aras de la claridad, pero lo cierto es que las cosas suelen darse en simultáneo, y a veces explotan todas juntas. Es lo que pasó el miércoles 14 de julio, un día de furia hacia adentro del oficialismo. En la previa, todo parecía indicar que el Chusoto cerraría un acuerdo con tres partidos, y en ningún caso se cumplió. El Provech anunció que seguirá en solitario; el Pach nunca logró destrabar su status ante la justicia que hoy lo da por caduco por no haber cumplido con la ley de paridad de género; y el Partido Independiente del Chubut, único partido de distrito con el que había conversaciones, fue toda una novela aparte.

Máximo Pérez Catán y Rafael Cambareri, principales autoridades del Chusoto.
Máximo Pérez Catán y Rafael Cambareri, principales autoridades del Chusoto.

Los protagonistas del Pich y el Chusoto ya dejaron claro el motivo de la falta de acuerdo, que no viene a cuento a esta altura detallar demasiado: los primeros exigieron una serie de lugares en la lista para cerrar un frente, que el partido más grande no estuvo dispuesto a ceder. “Venimos de ganar tres elecciones seguidas, la última con 120 mil votos, no vamos a claudicar ante un partido que en la última ocasión no alcanzó el piso mínimo del 2 % que exige la ley”, fue la explicación de un vocero cercano al gobierno.

A fin de cuentas, el Pich no aflojó, decidió no firmar y correr un gran riesgo, ya que si no saca en noviembre más de 8.800 votos (2 % del padrón de 440 mil votantes) perderá la personería. Incluso la presidenta de esa fuerza, Andrea Toro, se animó a mojarle la oreja al gobierno, al afirmar que el ministro Federico Massoni tiene las puertas abiertas para ser candidato en su espacio.

Y esto que parece algo no tan importante, que es la falta de acuerdo de un frente electoral, en realidad es lo que volvió todo más interesante. Punto 1: sin alianza, la boleta de los candidatos afines al gobierno será con la sigla Chubut Somos Todos, justamente algo que Federico Massoni quería evitar, es decir, quedar como la cara visible del partido creado por la familia Das Neves.

Ministro de Seguridad, Federico Massoni.
Ministro de Seguridad, Federico Massoni.

Punto 2: desde el punto de vista legal, nadie había previsto cómo iba a quedar una conformación de la lista sin alianza, es decir, restringido a la carta orgánica del Chusoto. Se había hecho un congreso en el que se había aprobado que, en integración con otra fuerza, se iba a permitir un 50 % de extrapartidarios en las listas. Esto quería decir –y así estaba previsto- que de los 8 lugares disponibles (2 titulares y 2 suplentes en cada categoría) podían ubicarse un total de hasta 4 extrapartidarios, dos por categoría.

Al haber fracasado esta estrategia, la carta orgánica del Chusoto –según las autoridades consultadas por esta columna que también dieron la misma información a Fontana 50- marca que el límite para extrapartidarios es de un tercio del total de cada categoría, lo que quiere decir que ahora el margen se achicó a la mitad: sólo puede haber un candidato no afiliado en senadores y otro en diputados. Increíblemente, esto que era un problema, podría convertirse en una salida elegante.

LAS MUJERES

Antes de explicar el cortocircuito que se dio en el oficialismo con el nombre de las mujeres en la lista, hay que entender primero el rol que adquirió Massoni en los últimos tiempos: una especie de precandidato instalado aunque aún no hay campaña, con brillo propio separado de la gestión provincial, con una agenda vinculada a los temas de la gente común y un status de rockstar, que lo convirtió en centro de “las memes” en todos los chats y en lo más cercano a “una celebrity local”.   

Ese perfil, con altísimo nivel de conocimiento en la gente y aceptable intención de voto, surgió por mérito propio –Massoni es una máquina de trabajar, con habilidad para hacer declaraciones polémicas y montar shows mediáticos-, pero también hay que decir que no se hubiera logrado sin el aval del gobernador Arcioni: de manera adrede le dio alas para volar, así como recursos, estructura, y todos los “fierros” del aparato estatal, sin los que hubiera sido imposible que el ministro hubiera sido tapa de todos los medios desde 2018.

Dicho esto, es más fácil entender el nivel de discusión que se dio entre Massoni y el conductor del proyecto, nada menos que el gobernador de una provincia. Mientras el resto de los miembros acata las órdenes, el ministro de Seguridad tiene la osadía de hacer contra operativos y desafiar mandatos. Sabe que las encuestas le dan un lugar de poder y que el gobierno lo necesita, aunque es consciente de que su futuro político no puede estar separado de esta gestión. El gobernador y su ministro tienen un matrimonio político por conveniencia que a ninguno le conviene romper, porque los dos saldrían perdiendo.

Federico Massoni y Mariano Arcioni.
Federico Massoni y Mariano Arcioni.

Como ya contamos el último jueves, esta semana la crisis se originó por el nombre de la mujer que debe acompañar en la lista de senadores a Massoni. El ministro de Seguridad siempre estuvo convencido de que debía secundarlo la dirigente de la CAI de Comodoro Rivadavia, Karina Thomas. Era un secreto a voces que era su preferida, porque entre ambos forjaron con el tiempo un estrecho vínculo de confianza.

Federico Massoni y Karina Thomas.
Federico Massoni y Karina Thomas.

Pero cuentan que Arcioni nunca había estado del todo convencido con ese nombre, y que luego de una charla que mantuvo mano a mano con la aspirante a candidata, le bajó el pulgar. Los que conocen al gobernador dicen que se tiene mucha fe y cree poder ganar dos bancas en el Senado, por lo que, de suceder, quiere allí a alguien que entienda el juego de la política y que le reporte directamente a él. Dos condiciones que en este caso no se cumplían.

Y aquí es donde surgió la idea de ubicar en esa posición a Vanesa Abril, la subsecretaria de Información Pública, que siempre hemos contado aquí, integra un “círculo rojo” de la máxima confianza del mandatario. Hasta el miércoles, la lista Massoni-Abril era un hecho, pero había un pequeño detalle: el ministro no sabía nada y alguien tenía que decirle que bajaban a su candidata para poner a alguien con quien tiene una relación helada a nivel “bajo cero”.

Subsecretaria de Información Pública, Vanesa Abril.
Subsecretaria de Información Pública, Vanesa Abril.

El encargado de comunicarle la decisión en un encuentro en Buenos Aires fue Diego Bossio, el número dos y armador político de quien supervisa todo lo que hace en materia política el arcionismo, que es el líder del Frente Renovador, Sergio Massa. Cuentan que allí mismo Massoni puso el grito en el cielo, y tanto en ese encuentro como en otra reunión posterior con importantes figuras del sector empresario dispuestos a financiar su campaña, habría planteado en su estilo confrontativo que no había margen de negociación, y que si no accedían a su planteo, se bajaba de la lista.

Inmediatamente después de eso, el ministro de Seguridad filtró el dato de la candidatura de Abril a medios “amigos” y se atrincheró en su búnker en Casa de Gobierno. Allí se sumió en una tensa espera, analizando todas las opciones, decepcionado por entender que le quisieron imponer todas las condiciones sin margen de maniobra, y sabiendo que una ruptura con la lista del oficialismo significaba su eyección directa del gabinete.

Sergio Massa junto a Diego Bossio.
Sergio Massa junto a Diego Bossio.

CHARLA DE AMIGOS

En medio de todo ese proceso, a Arcioni se lo notó tranquilo, lamentando la falta de acuerdo con el Pich, pero entendiendo que la postura de su ministro era producto de un “tira y afloje” propio de las horas de cierre. En ningún momento se lo vio dudar de que Massoni iba a encabezar la lista al Senado, pero siempre tuvo claro que hacía falta una charla mano a mano profunda, como quizás no se venía dando desde aquella crisis de la última semana de mayo por las negociaciones salariales con la policía.

El encuentro se dio en dos etapas (hubo una interrupción por agenda oficial de actividades) en la mañana del viernes, en el despacho de Arcioni en Fontana 50, y terminó con un almuerzo de una mesa chica de funcionarios en la residencia oficial. Si bien luego el mandatario se fue a Comodoro Rivadavia y aún no hay nada sellado con su ministro, la sensación que quedó es que se abrieron otras posibilidades y que todos entendieron que les va a ir mejor juntos que separados.

Arcioni junto a Massoni en el acto de licitación el último viernes, en medio de la charla por la lista de Chusoto.
Arcioni junto a Massoni en el acto de licitación el último viernes, en medio de la charla por la lista de Chusoto.

El gobierno necesita una buena performance electoral, que se vería seriamente afectada si Massoni estuviera fuera de la lista. Y el ministro de Seguridad tiene por delante un ambicioso proyecto político que ahora enfrenta su debut en las urnas, algo que no puede hacer sin el apoyo de la estructura del gobierno, apostando a un partido en solitario como una “patriada” individual.

Queda mucho por negociar aún en esta semana que comienza, pero el nivel de decibeles se bajó muchísimo gracias a que existe entre Arcioni y Massoni una relación de amistad a lo largo de los años. Para que se pueda hablar de acuerdo, aún quedan por resolver los nombres del resto de la boleta, que como se sabe, tiene garantizada la participación del ministro de Salud, Fabián Puratich –quien sí está afiliado al Chusoto-, encabezando la categoría de diputados.

A pesar del límite de extrapartidarios, hay quienes dicen que aún no habría que descartar el nombre de Vanesa Abril en la lista (algo difícil, porque sería la segunda no afiliada además de Massoni). En todo caso, hay que tener en cuenta que la oficialización de candidatos la hace una Junta Electoral de un partido manejado por Rafael Cambareri y Máximo Pérez Catán, aliados de Arcioni. Si esto se fuerza al extremo, se corre el riesgo de que la cuestión de los extrapartidarios pueda ser judicializada en la Secretaría Electoral por algún afiliado del ala dasnevista.

Ivana Papaiani y Norma Contreras.
Ivana Papaiani y Norma Contreras.

Por lo pronto, se están buscando otras alternativas femeninas a la lista, pero en este caso con el requisito de la afiliación chusotista. Los nombres que se escucharon en las reuniones fueron al menos dos: la concejala comodorense Norma Contreras y la gerente del IPV, de la zona del valle, Ivana Papaiani.

UCR: UN “TAPADO” EN SENADORES

El último domingo en este mismo espacio, dejamos planteada la posibilidad de que el nombre del intendente de Esquel, Sergio Ongarato, pudiera sumarse a último momento a la lista de la UCR, que ya se encaminaba al cierre de un acuerdo complicado con el PRO, sabiendo que iba a ser casi imposible evitar una interna con la lista de “Nacho” Torres.

Ese anticipo se confirmó con el viaje de Ongarato el miércoles a la zona del valle, donde su tropa sabía que había chances de que se sumara a la lista del radicalismo, pero nunca esperaban enterarse a través de esta agencia el miércoles por la tarde, del golpe de efecto que significó su postulación como cabeza de la lista de senadores. El acuerdo se selló en una reunión celebrada en el municipio de Rawson que conduce Damián Biss, donde se resolvió que Gustavo Menna irá encabezando Diputados y Petersen como primer suplente en senadores.

La reunión del miércoles en Rawson en la que la UCR selló el acuerdo de los cabezas de lista.
La reunión del miércoles en Rawson en la que la UCR selló el acuerdo de los cabezas de lista.

Aquí hay que dividir dos aspectos: cómo cayó la noticia en el resto del radicalismo provincial y en sus rivales del PRO, por un lado; y por el otro, cómo fue recibida en su ámbito local, es decir, entre los miembros de su gabinete y los concejales de Cambiemos en Esquel.

La jugada de Ongarato fue producto de la mente de dos hombres fuertes del radicalismo de estas épocas, que son los verdaderos armadores dentro del partido: el diputado provincial Manuel Pagliaroni y el intendente de Rawson, Damián Biss. La estrategia fue apostar a un nombre de peso en la zona cordillerana (donde el resto de las fuerzas hace agua), que puede mostrar gestión (lleva dos períodos consecutivos con las cuentas ordenadas y mucha prolijidad) y con un perfil que puede caer bien en el votante independiente, ya que es un profesional (antes de la política se dedicaba a la arquitectura) que muestra una imagen alejada de la polémica y la chicana clásica de la política.

Damián Biss y Manuel Pagliaroni, durante la última Convención Provincial.
Damián Biss y Manuel Pagliaroni, durante la última Convención Provincial.

Para que esta propuesta cerrara, fue fundamental la actitud de Gustavo Menna, quien accedió a no encabezar la lista de senadores (algo que nunca manifestó públicamente que le interesara, aunque su entorno trabajó fuertemente para que lo lograra), y volver a postularse otros cuatro años para la Cámara Baja. En realidad, los que conocen al abogado comodorense dicen que allí se siente muy cómodo, ya que se ganó un lugar de protagonismo en estos años, y hay quienes le ven posibilidades para presidir el bloque cuando se vaya el cordobés Mario Negri.

Da la impresión de que el anuncio de la candidatura fue visto como un acierto por muchos sectores del radicalismo que se preparan para una dura interna contra la lista de Ignacio Torres y Ana Clara Romero, además de tener que afrontar una posible fuga de votos con otras dos listas radicales como las de Mario Cimadevilla y Orlando Vera. Pero a veces, en política se trata de “desvestir a un santo para vestir a otro”. Y la cuestión es qué panorama queda en la sucesión dentro del municipio de Esquel con la jugada política de su intendente.

EFECTO DOMINÓ

Hasta aquí, hay una coincidencia general en el microclima político respecto a Esquel: se trata de un municipio ordenado de manera muy prolija, que ya tiene ahorradas tres masas salariales e incluso la plata para el próximo aguinaldo. Y esto funciona así gracias a una sociedad: Ongarato tiene los votos, y el contador Matías Taccetta aporta el “know how”. Esto quiere decir que el intendente ha demostrado en dos elecciones consecutivas ser la figura política atrayente ante el electorado, pero el éxito de su gestión depende de su número dos, hombre del PRO, que tiene un enorme rol puertas adentro de la gestión.

De hecho, el poder de Taccetta en el día a día ha sido prácticamente otorgado adrede por Ongarato, quien le creó un cargo incluso mayor que el de Secretario de Hacienda, convirtiéndolo en Secretario Coordinador de Gestión y Finanzas, una especie de jefe de gabinete municipal por el que pasan todos los temas de la administración.

A tal punto Ongarato –quien no tiene reelección a la vista- está conforme y le reconoce su gestión, que públicamente lo señaló a Taccetta como su sucesor, y dijo que debería ser el próximo intendente. Una declaración que en su momento le ganó el reproche del ala radical, por salir a bancar a un referente de otro partido.

Sergio Ongarato junto a Matías Taccetta.
Sergio Ongarato junto a Matías Taccetta.

Hasta aquí todo maravilloso. Pero el diablo metió la cola, y la interna de Cambiemos generó un caos donde no lo había. Porque Ongarato milita en la UCR y Taccetta en el PRO, y ambos se mantienen fieles a sus espacios. Con lo cual, todo indica que Ongarato irá como candidato en una lista, y su número dos ya anunció que competirá contra él en otra boleta dentro de las PASO de Juntos por el Cambio.

Y a este panorama se agrega otra complejidad, que es la sucesión. Se desprenden dos escenarios en el caso de que Juntos por el Cambio salga en alguno de los dos primeros lugares de la elección. Escenario 1: si Ongarato gana y asume en el Senado, debería asumir como nuevo intendente el primer concejal de su lista, que es el actual presidente del Concejo Deliberante, Alejandro Wengier, con quien no mantiene la mejor de las relaciones. Ante este escenario, Taccetta anunció que él renunciará, y no seguirá en su puesto. O sea, el gabinete perdería a su intendente y a su hombre fuerte del equipo, y tomaría las riendas otro radical, con un perfil totalmente distinto.

Escenario 2: si Ongarato pierde la interna frente a Nacho Torres y éste llega a acceder al Senado, deberá dejar su cargo en Diputados, por lo que asumiría por dos años el diputado nacional suplente que es… Matías Taccetta. Es decir que por un lado o por el otro, es casi un hecho que Taccetta no seguirá en el municipio de Esquel más allá de diciembre, y Cambiemos corre el riesgo de pasar a rifar el futuro político de uno de sus bastiones electorales, en una apuesta que nadie sabe cómo saldrá. Y para hacer más complejo aún el escenario, el Comité local está enfrentado a Ongarato y muy cerca de un rival en la interna, como es Mario Cimadevilla.

SEMANA DECISIVA: TODO SE DEFINE

Muchas son las preguntas que se van a terminar de responder en los 6 días que quedan hasta el próximo sábado 24 de julio, fecha límite para la presentación de las listas de candidatos ante las juntas electorales de cada fuerza política.

En el oficialismo, queda determinar si efectivamente se confirma la postulación de Massoni al Senado por el Chusoto y si estará acompañado por Vanesa Abril o alguna mujer afiliada a ese partido creado por el dasnevismo en 2015, que ganó las tres últimas elecciones provinciales. Todo indica que Máximo Pérez Catán sería además uno de los suplentes, en un lugar expectante si es que Massoni luego aspira a competir por algún cargo ejecutivo dentro de dos años.

En Juntos por el Cambio, habrá que determinar si al final hay 3 o 4 listas, con la novedad del armado a última hora de un sector radical disidente con una figura joven como Orlando Vera. Por lo pronto, el PRO -cuyos principales dirigentes fueron recibidos esta semana por el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta- se encamina a una lista “pura” con los nombres de Torres, Ana Clara Romero y Taccetta, junto a alguna sorpresa que se pueda sumar a último momento. No se sabe si finalmente terminará estando en algún lugar de todas las opciones la presidenta la UCR, Jaqueline Caminoa, quien ya dijimos el pasado domingo que terminó con una relación muy desgastada con sus pares por el cierre de la alianza.

Rodríguez Larreta recibió a las figuras chubutenses del PRO.
Rodríguez Larreta recibió a las figuras chubutenses del PRO.

En el caso del Frente de Todos, se sabe que el miércoles habría reuniones decisivas en Buenos Aires con Cristina Kirchner para terminar de cerrar los nombres y los lugares en la ubicación de la famosa lista de unidad. Hay que aclarar que, por más que tenga el aval del gobierno nacional, no quiere decir que no vaya a tener en frente alguna otra lista de sectores peronistas disidentes en el orden provincial, como por ejemplo, el Frente de Mujeres Justicialistas.

En el caso de la izquierda, las fuerzas del MST y el Partido Obrero lograron sellar una alianza que se llamará FIT-Unidad, y todo parece indicar que podría haber internas, a pesar de que se agotan intentos por lograr la unidad. Por el lado del Pich, este lunes habrá una asamblea para definir candidaturas, y se dice que se sumarían nombres de otras fuerzas políticas en formación, con candidatos que tendrían banca de sectores empresarios mediáticos.

Maximiliano Masquijo y Emilse Saavdera, precandidatos del MST en el Frente de Izquierda.
Maximiliano Masquijo y Emilse Saavdera, precandidatos del MST en el Frente de Izquierda.

Si bien todo suele definirse a último momento, está claro que las opciones no pueden ser múltiples, ya que cada partido debe ir trabajando en la recolección de avales y en llenar la “papeleta” que la justicia exige a cada candidato, una serie de trámites burocráticos que no se obtienen de un día para el otro.

Dentro de una semana, sabremos quiénes fueron los ganadores de la primera batalla antes de las urnas, que es la de los cierres. También sabremos quiénes fueron los perdedores, y especialmente, estaremos atentos a lo que sucede con el tendal de “heridos” que seguramente van a ir quedando en cada uno de los espacios. Porque en la lucha incansable por el poder que es la política, están en juegos diversas tácticas y estrategias para el gran objetivo, que es la lucha por gobernar Chubut dentro de dos años.

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