Tras las elecciones que se realizan este domingo, el gobierno nacional se prepara a enviar su proyecto de presupuesto 2022 al Congreso de la Nación. Con un dólar que podría alcanzar los 150 pesos a multas de al próximo año, la gradualidad de ese traspaso marcará la mayor o menor velocidad con la que esa apreciación del tipo de cambio se traslade al resto de los precios de la economía cotidiana.

“Es poco probable que haya una quita de los controles cambiarios, pero si vemos lo que está trascendiendo del presupuesto 2022, ya se está hablando de que va a tener una cotización de entre 140 y 150 pesos el año que viene”, indicó el economista comodorense Marco Simoes, consultado para este informe.

"El mismo gobierno ve una suba importante para que el tipo de cambio no quede atrasado, porque eso es perjudicial para la industria y sobre todo para los sectores que exportan y generan divisas", agregó. De igual modo, estimó que esa evolución será de forma gradual.

Cada devaluación que persigue a la inflación vuelve a trasladarse a precios, en un círculo sin final.
Cada devaluación que persigue a la inflación vuelve a trasladarse a precios, en un círculo sin final.

¿El huevo o la gallina? El dólar tras la inflación y los precios que suben con el billete verde

De este modo, el dólar se volverá a apreciar para equiparar a la inflación de este año. Y al mismo tiempo, el aumento en el dólar se traslada a precios de la economía doméstica, como algunos de los alimentos que componen la canasta básica. 

Entre los efectos que tiene el dólar se anticipa una mayor presión sobre las tarifas de gas y electricidad. Esa misma presión ya se verificó durante el corriente año, pero el gobierno nacional decidió limitar la suba, asignando un monto de subsidios cercano a los 9.000 millones de dólares, según estimó un informe reciente del Instituto de la Energía General Mosconi.

El precio de los combustibles tiene alta sensibilidad frente al dólar, aunque seguirán congelados hasta fin de año.
El precio de los combustibles tiene alta sensibilidad frente al dólar, aunque seguirán congelados hasta fin de año.

Esa asignación de recursos fue realizada para evitar subas por encima del 10 por ciento en el mercado mayorista y su posterior traslado a los usuarios residenciales, en el marco de la crisis por la pandemia y en el transcurso de un año electoral.

Como el mercado está dolarizado, es lógico que los aumentos en el tipo de cambio presionen directamente sobre el valor de las tarifas, tanto de gas y electricidad como de los combustibles líquidos, que están temporalmente “congelados” hasta fines de este año.

En resumen: una devaluación de casi un 50 por ciento, aunque sea de forma gradual, marcará una dura disyuntiva para el gobierno en los primeros meses del año próximo: o autoriza los incrementos de precios, o deberá recargar la cuenta de subsidios en una proporción similar a la depreciación del peso frente al dólar.

En el caso del combustible, esto puede plantearse con un ejemplo gráfico: si hoy en algunos puntos del país el litro de nafta ya supera los 100 pesos, al seguir la variación del dólar debería ubicarse en 150 pesos. 

Salvo que la decisión sea la de mantener el precio congelado, algo que parece imposible, si lo que se busca es atraer las inversiones que el gobierno nacional busca promover para Vaca Muerta.

Ehnes: “el 2022 será el segundo año de crecimiento” 

Para el analista y asesor financiero Daniel Ehnes, ex viceministro de Economía de Chubut, el panorama es algo más alentador para el año próximo, al que anticipa como un segundo período de crecimiento, partiendo del “parate” del año pasado, además de remarcar el crecimiento de este año, en el doble de lo previsto.

Consultado sobre sus estimaciones en cuanto al dólar oficial para el 2022, analizó:

“Para la elaboración del presupuesto, generalmente este tipo de gobiernos sub estima algunas variables, porque no ponen metas sino un parámetro para que se guíen las demás jurisdicciones (provinciales)".

"En el presupuesto 2021 veíamos que estimó una inflación anual del 29 por ciento, un crecimiento económico del 4,5 por ciento y un dólar de 102 pesos a diciembre. Si vamos a los números de hoy, la inflación va a estar un mínimo de 11 puntos por encima de esa pauta, en 40 ó 45 por ciento; el dólar hoy ya está a 102 pesos (mayorista) y probablemente termine en 108 ó 110, administrado como se está haciendo, a una tasa del 1 por ciento mensual. Y el crecimiento económico estaría duplicándose, en torno al 8 por ciento, lo cual es muy bueno”.

El ministro Martín Guzmán elevó las proyecciones de crecimiento económico a un 8 por ciento.
El ministro Martín Guzmán elevó las proyecciones de crecimiento económico a un 8 por ciento.

Para el año próximo, consideró, “es probable que sigan esa línea, es decir que la realidad sorprenda. La inflación podría moderarse, por otras variables como el posible acuerdo con el Fondo Monetario, la administración del tipo de cambio y el crecimiento económico, que podrían hacer que la inflación se desacelere, en torno a los 20 y tanto por ciento. Y un dólar en torno a los 140 y 150 pesos, reconociendo parte de la inflación de este año, aunque el promedio anual sería inferior”.

Ehnes estimó que el crecimiento económico del año próximo será importante por el arrastre estadístico: “de no mediar un rebrote pandémico o algo trágico en la economía, sería la primera vez en que se crezcan dos años consecutivos, desde 2010-2011”.

El analista insistió en que se trata de “pautas y no de objetivos del gobierno, es una tendencia que probablemente muestre una mejora sobre los indicadores de este año, salvo por el crecimiento que este año será muy superior por el rebote frente a la crisis del 2020, pero en 2022 estará en el 3,5 ó 4 por ciento, por el rebote estadístico de este año más el arrastre estadístico del año próximo. Estas serán las variables que bajará el gobierno a las provincias para que proyecten sus propios presupuestos”.

Marull: “El dólar a llegar a 150 pesos, pero de a centavos y no de un día para otro”

Para el economista Fernando Marull, titular de la consultora FMyA, la apreciación del tipo de cambio a 150 pesos será gradual, “porque de lo contrario, si fuera de un día para otro como dicen algunos de mis colegas, el presidente tendría que renunciar”, según reflejó en contacto con ADNSUR, ante la consulta para este informe.

“El Banco Central sube el dólar todos los días para compensar un poquito con la inflación –explicó-. Ahora viene devaluando poco para controlar el dólar durante las elecciones, lo va a hacer así hasta noviembre. Con un 1 por ciento mensual, frente a la inflación del 3 por ciento, va un poco retrasado”.

El economista precisó que ese retraso le quita competitividad a los sectores exportadores, porque el dólar terminará subiendo 20 puntos menos que la inflación, que cerraría el año cerca de un 50 por ciento.

Tras las elecciones generales de noviembre, en definitiva, las opiniones se dividen:
“Los consultores tenemos diferentes visiones. Nosotros creemos que se va a acelerar a niveles de 2 ó 3 por ciento mensual, no más que eso, después de noviembre, pero otros colegas creen que va a ser más acelerado. Nosotros vemos el oficial a 150 pesos el año que viene, pero llegando a ese valor de a centavos por día; hay colegas que dicen que va a pasar de 105 a 150 pesos, pero si eso pasara te sube la inflación a un 30 por ciento en marzo”, evaluó.

La emisión de pesos es uno de los factores que explican la suba de la inflación.
La emisión de pesos es uno de los factores que explican la suba de la inflación.

Marull vaticinó un nuevo año de inflación alta: “No es sorpresa, porque a este gobierno le resulta funcional, porque emite más pesos para financiar el déficit fiscal y todo eso termina yendo al dólar azul ya la inflación –cuestionó-. No hace nada para generar inversiones en pesos, porque la tasa del plazo fijo está siempre igual ”.