“Mi vocación periodística se despertó siendo muy chico en el primer periódico escolar que tuvo la escuela 43”, dice Ricardo Montacuto, un periodista que hace años está radicado en Mendoza, donde hoy dirige Mendoza Post, un exitoso diario digital. 

Montacuto integró una de las primeras promociones de la escuela que nació en Kilómetro 3, y asegura que en ese lugar fue donde encontró su vocación. Con 57 años y 33 de experiencia en el periodismo, aún recuerda esos días y asegura que “la fiebre de cerrar un diario, corregir un texto, entregar los originales y ver las impresiones es la misma en un periódico escolar, que en cualquier diario de Argentina, con más de 90 mil ediciones”.

El último miércoles, el comunicador dialogó con ADNSUR desde Mendoza, la ciudad que eligió para vivir hace unos años. Al cierre de una jornada agitada, entre su programa de radio y otros proyectos periodísticos que realiza, recordó su infancia y su vida en Patagonia, donde comenzó todo y sueña volver, porque como dice “siempre tienta regresar”.

Trabajando en Radio Nihuil, donde tiene el programa de media mañana "Te Digo Lo Que Pienso".
Trabajando en Radio Nihuil, donde tiene el programa de media mañana "Te Digo Lo Que Pienso".

DESCUBRIR LA VOCACIÓN

Montacuto nació en San Julián, pero de muy chico vino a vivir a Comodoro Rivadavia. Creció entre la calle Alem y Kilómetro 3, donde hizo la primaria y parte de la secundaria. A la distancia, asegura que “hay personas que cierran etapas y nunca más vuelven atrás”. Sin embargo, él se encuentra al otro lado de esa grieta y lo explica su reciente visita a Comodoro Rivadavia, donde se encontró con parte de su promoción.

Ricardo admite que la escuela 43 fue muy importante para él, y con orgullo cuenta que estuvo presente el día que se inauguró, el 8 de abril de 1972. “Yo estuve ese día. Muchos veníamos de otras escuelas (hizo primer grado en la escuela 42). Me acuerdo que se abrió con primero, segundo y tercer grado nomás. Y la verdad es que empezó siendo la escuela del circulito rojo que formó Mosconi, pero después nos sumamos chicos de los barrios. En ese momento funcionaba en el edificio de la INEF, cerca del edificio Pagano”.

Cuando habla, Ricardo transmite la emoción que solo da la nostalgia de los tiempos felices. “Era una época de muchísima exigencia educativa. Me acuerdo de haber estado haciendo tareas todos el día”, dice entre risas.

Entre esas paredes, el recorrió gran parte de su infancia, pero todo terminó en 1977 cuando terminó la primaria y se fue al Dean Funes a realizar la secundaria. En el colegio salesiano hizo hasta cuarto año, y luego, en 1981, se mudó a Trelew por una oferta laboral que recibió su padre.

La promoción 77, dos años antes de egresar en una foto de 5to A. Montacuto es el niño de lentes de la primera fila. La maestra es Griselda Figliuolo y está en contacto con sus ex alumnos a través de Facebook.
La promoción 77, dos años antes de egresar en una foto de 5to A. Montacuto es el niño de lentes de la primera fila. La maestra es Griselda Figliuolo y está en contacto con sus ex alumnos a través de Facebook.

En esa ciudad del Valle, Ricardo terminó de encontrar su vocación. “Empecé haciendo crónicas de recitales y gacetillas de ajedrez”, cuenta al recordar los inicios en el periodismo. “Estudiaba ingeniería, pero me gustaba escribir, militaba en política y un día dije: ‘quiero ser periodista’ y mandé todo al carajo”.

Su primer trabajo lo tuvo en el Diario El Chubut de Trelew en 1991, donde aún continúa escribiendo columnas políticas. En dos años llegó a secretario de Redacción, y luego tuvo la oportunidad de continuar su carrera en el Diario de Río Negro. En ese medio, Montacuto fue jefe de noticias, jefe de Regionales y secretario de Redacción, pero fue solo un paso más, ya que tiempo después, en 1998, llegaría Diario Los Andes de Mendoza. 

En su primera experiencia en la capital del vino estuvo 7 años, hasta que en 2005 decidió regresar a Chubut. En estas tierras nació su hijo menor y estuvo tres años, pero su destino estaba en tierras mendocinas. 

En esa provincia, el periodista fue director de MDZ y en 2011 se volcó a la radio, llegando a ganar un Martín Fierro Federal por mejor labor periodística en radio en uno de los programas más escuchados de la ciudad.

Sin embargo, a pesar de todo el recorrido, Montacuto nunca olvidó Comodoro; aquellos días de juegos en avenida Tehuelche y Victorino de la Plaza, y mucho menos a aquella promoción que lo acompañó en sus primeros años de vida escolar. 

“Nunca me olvide de mi escuela. Para nosotros era terriblemente importante, tanto que nos reunimos 50 años después”, dice con orgullo. “Porque para nosotros fue una escuela de valores. Ahí aprendí el valor de romperse el lomo laburando para conseguir una meta. Lo aprendí con las docentes que nos martillaban la cabeza. Pero creo que todas esas cosas hicieron que nos reencontráramos ahora en los 50 años de la escuela”.

Por los 50 años de la escuela 43, los ex alumnos de la promoción 77 le entregaron una plaqueta a Fernanda Díaz, la actual directora. En la foto están Andrés Zamudio, Silvina Ávila, Silvia Martínez, Alejandro Zabala, Fernanda (la directora), Sandra Suárez, Mónica Bill, Ricardo Montacuto y Jorge Martínez.
Por los 50 años de la escuela 43, los ex alumnos de la promoción 77 le entregaron una plaqueta a Fernanda Díaz, la actual directora. En la foto están Andrés Zamudio, Silvina Ávila, Silvia Martínez, Alejandro Zabala, Fernanda (la directora), Sandra Suárez, Mónica Bill, Ricardo Montacuto y Jorge Martínez.

Lo cierto es que hace cuatro años se comenzó a gestar este encuentro de la promoción 77 de la Escuela 43. Una de las compañeras de promoción, Silvia Martínez, quien hoy es docente, se propuso en 2014 ubicar a cada uno de sus ex compañeros y comenzó una ardua tarea para encontrarlos.

A lo largo de estos 9 años más de una vez prometieron reunirse pero siempre quedó en la nada, hasta esta vez que todo cambió; la escuela cumplía 50 años. Así, Ricardo y otros dos compañeros llegaron a Comodoro desde otras ciudades para reencontrarse con el pasado y recorrer juntos su propia historia, algo emocionante, admite Montacuto.

“Para muchos recorrer viejos caminos es retroceder el reloj, pero en mi caso no estaba en Comodoro desde el año 81 y fue un golpe tremendo recorrer los lugares de la infancia; el olor de la costa, el paseo costero nuevo, Kilómetro 3, donde me crié, o los lugares donde estuve, como cuando iba caminando hasta el hotel de turismo o andaba en bicicleta, cosas que hacíamos de chico”.

Sin duda, no fue una visita más a la ciudad en la que creció. En esos días que estuvo en Comodoro, con sus compañeros compartieron diferentes actividades y participaron del acto oficial, donde recibió una distinción y entregaron una distinción a la directora.

Algunos integrantes de la promoción junto a quienes vinieron desde otras ciudades visitaron Rocas Coloradas.
Algunos integrantes de la promoción junto a quienes vinieron desde otras ciudades visitaron Rocas Coloradas.

Por supuesto, también hubo tiempo para visitar algunos lugares, como Rocas Coloradas y otros puntos turísticos. El domingo se despidieron en un local céntrico, donde compartieron una cena, con la promesa de volver a reencontrarse, porque tal como dice Ricardo, "siempre tienta volver a la ciudad" en la que alguna vez encontró su vocación.

Despedida en un restaurante del centro. Mónica Bill, Silvina Martínez, Clara Blanco, Ana María Carrizo, Silvia Martínez, Jorge Martínez, Alejandra Zabala, Andrés Zamudio (de San Carlos, Mendoza) y Ricardo Montacuto.
Despedida en un restaurante del centro. Mónica Bill, Silvina Martínez, Clara Blanco, Ana María Carrizo, Silvia Martínez, Jorge Martínez, Alejandra Zabala, Andrés Zamudio (de San Carlos, Mendoza) y Ricardo Montacuto.
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