Cazar ballenas en Chubut parece mentira, algo lejano que hoy nos lleva muchas veces a Japón, uno de los países que junto a Noruega e Islandia continúa en el siglo XXI con la caza de estos cetáceos. Sin embargo, la historia atestigua que alguna vez también se cazaron ballenas en esta parte de la Patagonia, bien al sur, cercano a Comodoro Rivadavia.

El lugar es conocido por quien transitó alguna vez la Ruta Nacional N° 3, entre Comodoro Rivadavia y Caleta Olivia. Se trata de La Lobería, el paraje que fue boliche y hoy lucha contra el olvido, en un punto de tránsito diario por quienes circulan en esta zona del país.

Cuenta la historia que en la década del 20, en Bahía del Fondo, funcionó una planta industrializadora que se dedicaba a la caza de ballenas y lobos marinos. “C.A.B.A.C” era propiedad de Weigel, Bonhen y Cía, y utilizaba el cuero de los animales y la grasa para hacer aceites.

En ese entonces todavía no existía la Ruta Nacional N° 3. Por esa razón, quienes conocían el lugar era porque simplemente querían llegar hasta allí. 

Afortunadamente en la actualidad hay archivos e investigaciones que permiten conocer la historia de esta factoría que funcionó hasta principios de la década del 30. El Archivo Histórico de Comodoro posee fotografías de la época donde se ve a un grupo de trabajadores cazando animales. Mientras que en la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco está la colección completa de diario El Chubut, medio de comunicación que se publicó entre 1921 y 1967 en Comodoro Rivadavia y que cuenta con archivos relacionados a la factoría.

Por otro lado, investigadoras de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral realizaron diversos trabajos donde se abocaron al funcionamiento de esta empresa que en su momento significó una industria para la zona, tal como indica Patricia Sampaoli, docente - investigadora de esa casa de estudios que aportó material a ADNSUR para poder conocer un poco más sobre esta industria.

Se trata de la revista de Ciencias Sociales, “Pueblos y Fronteras de la Patagonia Andina”, donde en el tomo 5 del año 2004, cuenta sobre el mundo rural y su vinculación con esta planta industrializadora.

Foto histórico del Archivo Municipal de Comodoro Rivadavia. Los trabajadores de la planta.
Foto histórico del Archivo Municipal de Comodoro Rivadavia. Los trabajadores de la planta.

Sampaoli investigó la historia de la zona en 2005, en la víspera de los 100 años de Caleta Olivia, y decidió analizar la vida rural junto a otras especialistas, con quienes “fueron buscando las memorias dormidas”, analizando las estancias de los alrededores y en su caso apelando a la historia oral. 

El trabajo consistió en entrevistas a antiguos pobladores, más de 60 relatos de muchos vecinos que hoy ya no están pero pudieron aportar su granito de arena a la historia, entre ellos Walter Kirn, de la Estancia Cerro Mesa, quien fue fundamental en la construcción de la historia de esta factoría.

Según explicó Sampaoli en una entrevista que brindó al programa “Abriendo Surcos”, “a partir de su memoria es lo más cercano que uno tiene a la Lobería, es lo que uno ha podido ir reconstruyendo ese tiempo”. 

Es que Kirn aportó datos concretos, desde el nombre de la empresa, que luego la investigadora lo confirmó con los documentos del Archivo Histórico de la Nación, hasta la forma de matar que se utilizaba en la planta: el capataz usaba un rifle para los ejemplares machos, que eran los más fuertes, y las hembras eran ultimadas con un golpe en la cabeza. 

El hombre, en su relato además explicó que en ese entonces la gente del pueblo no veía mal la caza de ballenas “porque era una industria”, como dice Sampaoli, quien cuenta que “en general los que trabajaban eran trabajadores golondrinas que vienen a una especie de zafra, pero la firma tenía toda una organización, con un capataz y un jefe de la empresa”.

En otro fragmento de la nota, la investigadora cuenta que otra de las entrevistadas, aseguró que había “olores impresionantes y nauseabundos”, en la zona. Es que la empresa solo sacaba el cuero, lo salaba y en grandes barriles derretia la grasa. Mientras que la carne y las vísceras quedaban en la playa.

Lo cierto es que archivos de la época indican que la zona era mucho más que un punto de caza. El blog “Rada Tilly en el pasado” muestra algunos artículos que fueron publicados en El Chubut, donde cuentan sobre un nacimiento en el paraje La Lobería, accidentes y hasta un doble homicidio.

Respecto a la producción, un artículo de 1921, indica que “entre el 3 de enero y el 13 del mes en curso los industriales de la lobería han faenado 3250 animales”, obteniendo por animal 15 kilos de aceite que eran llevados a Buenos Aires en barco. 

Finalmente las investigaciones aseguran que entre 1932 y 1933 se desmanteló la empresa. Por entonces, casi no había ballenas y los pocos lobos que había sufrían la violencia de quienes se acercaban a hacer puntería con ellos. Luego terminaron abandonando la zona, con la construcción y consolidación de la Ruta Nacional N°3, dando paso, años después, a otra época de La Lobería: el boliche, pero esa es otra historia.

Entre la década de 1920 y 1933, funcionó la empresa que cazaba ballenas y lobos para obtener cuero y aceite. Foto: Archivo Histórico.
Entre la década de 1920 y 1933, funcionó la empresa que cazaba ballenas y lobos para obtener cuero y aceite. Foto: Archivo Histórico.
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