La araña es más grande que la palma de una mano de una persona adulta. Hace ruidos fuertes y tiene "colmillos" venenosos. Asusta. Pero esta vez la historia no la tiene como villana. Lucha por sobrevivir. Y quiere que no la tape el agua.

Mientras que muchas personas corren para el otro lado cuando se "enfrentan" cara a cara con un arácnido de tales condiciones (con razón), un grupo de habitantes del norte de Queensland, Australia, hizo lo contrario: salvaron a la peluda criatura, tras encontrarla colgando de una rama que sobresalía de una inundación en el río Herbert. Y la pusieron en tierra firme.

Se cree que el espécimen parte de las "arañas que silban", también llamada tarántula australiana. El nombre viene del sonido que hacen cuando se sienten amenazadas, y se alimentan de pájaros. Pueden crecer hasta 16 centímetros de largo y 6 de ancho, y los "colmillos" pueden medir hasta un centímetro de largo.

Aunque es relativamente inofensiva para las personas, la mordida de ese tipo araña provoca náuseas, dolor de cabeza, mareos y vómitos. El video que se viralizó en las redes generó revuelo entre los usuarios y felicidad por parte de los proteccionistas de animales.