CAPITAL FEDERAL (ADNSUR) - La empresa que gestiona el comedor escolar del instituto Mascoma Valley Regional de Cannan (Nuevo Hampshire, Estados Unidos) podría perder el servicio tras echar a una empleada que permitió que un estudiante se llevara un menú de ocho dólares porque no tenía el dinero para abonarlo. 

Bonnie Kimball llevaba cinco años en la caja registradora del comedor y el 28 de marzo se encontró ante la disyuntiva de dejar sin comida a un alumno que no llevaba dinero encima o permitir que se llevara su plato igual. Optó por esta opción. “Dile a tu madre que necesitás dinero”, le advirtió al estudiante, que al día siguiente volvió y pagó la cuenta.

Pese a tratarse de un gesto solidario, uno de sus jefes de la mujer se percató de que Kimball había dejado pasar al estudiante sin pagar y al otro día la llamó a su oficina, en donde la despidieron.

El caso no tan sólo indignó a los compañeros de trabajo de Kimball sino también a otras personas que trabajan en el centro ya que la trabajadora era muy querida en el instituto. De hecho, escuchaba los problemas de los estudiantes y les ayudaba en todo lo que pudiera, informó Clarín.

Para ella servir en el comedor del centro era más que un empleo: “Ni siquiera lo llamábamos trabajo”, comentó.

Los compañeros de trabajo realizaron una huelga y el sindicato New Hampshire Union Leader se pronunció al respecto en su cuenta de Twitter: “Kimball permitió al chico comer antes que dejarlo con hambre. Pensó que hacía lo correcto y los padres pagaron después”, explicó sindicato.

 

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Ahora, por la repercusión  del caso, la Junta Escolar está valorando la posibilidad de prescindir de los servicios de Cafe Services y contratar a otra empresa.