COMODORO RIVADAVIA (Exclusivo ADNSUR) - Los números de la pobreza y la indigencia volvieron a golpear con crudeza en la última semana, tanto en el plano nacional como en el ámbito de la provincia. 

Los 2,7 millones de nuevos pobres medidos por el INDEC en el segundo semestre de 2018, en comparación a igual período del año anterior –casi 13 millones de habitantes en total-, tiene un correlato lógico en Chubut.

Acá también es notable la aceleración de la cantidad de gente que cayó por debajo de la línea de pobreza (LP) e indigencia (LI) especialmente entre el segundo y primer semestre del año pasado: la cantidad de indigentes se duplicó en Comodoro Rivadavia y en Trelew, mientras que 36.000 personas se empobrecieron en el último año, sumando ambos aglomerados urbanos.

Nadie lo dirá de un modo directo por ahora, pero el temor existente tras los acuerdos de precio que se conocerán esta semana en la urbe petrolera apunta a frenar posibles acciones de desborde social, cristalizado a través de saqueos, considerando una espiral inflacionaria que golpea de modo galopante, en especial sobre los sectores más vulnerables de la población.

La semana pasada ha reflejado de un modo preciso hasta dónde puede llegar el desborde social cuando no hay diques de contención adecuados, evidenciándose una vez más que puede bastar una chispa para hacer estallar esa combustión de furia y miedo colectivos. 

Si bien este caso fue motivado en un aberrante delito sufrido por un chico de 12 años, la reacción en clave de histeria social puede originarse en más de una causa, sea por la inseguridad de las personas o la inseguridad alimentaria.

LA INDIGENCIA SE DUPLICÓ EN CHUBUT Y LA POBREZA TREPÓ ENTRE 52% Y 61%

Los datos divulgados por el INDEC permiten trazar un mapa de coordenadas sociales que debieran servir para anticipar decisiones políticas que propendan a frenar un incremento de precios.

A partir de abril, éstos volverán a aportar indicadores negativos: las subas de los combustibles a partir de este lunes, sumado a las nuevas tarifas de gas –más allá del atenuante de trasladar la mayor parte de ese impacto hacia los meses de verano, hay que tener presente que este invierno de por sí traerá el impacto del 30% de suba dispuesta en octubre último-, dejarán desactualizado el IPC que hasta ahora trae un ritmo de entre 3 y 4 puntos mensuales, pudiéndose elevar más aún por sobre esos altos valores.

No se trata de agitar fantasmas, sino de interpretar lo que reflejan los informes oficiales. En Comodoro-Rada Tilly, la indigencia pasó de 1,4% en el segundo semestre de 2017 en Comodoro, a 2,9% un año más tarde: de 3.119 personas, a 6.725 habitantes en el segundo semestre 2018.

En el aglomerado Rawson-Trelew pasó algo parecido: la indigencia saltó desde el 2,3% de los habitantes al 4,3%: 3.183 a 6.011 personas, duplicando la cantidad de un año al otro.

La línea de pobreza muestra un crecimiento también importante. En Comodoro, saltó desde el 13,9% hasta el 22%, que en cantidad de gente significó un salto desde 31.106 a 50.216 personas: en otras palabras, en un año cayeron más de 19.000 personas bajo la línea de pobreza,  lo que significa un incremento superior al 61%.

En el valle de la provincia, el porcentaje de personas bajo la LP subió desde un 23,5% hasta un 35,3%. En concreto, hay 49.151 personas pobres en Rawson-Trelew, frente a 32.254 registradas un año antes, lo que significa 52% de incremento. Es notorio también que la tasa de pobreza del eje valletano supera a la media nacional, ubicada en el 32%.

UNA CANASTA CADA VEZ MÁS ALTA 

El contexto arriba reseñado será el telón de fondo para los días previos a las PASO en Chubut.  

Un escenario de alta complejidad no sólo en términos políticos, sino con variables económicas contradictorias: Comodoro Rivadavia mantiene una de las tres tasas de desempleo más bajas del país, a diferencia de Trelew, que se ubica entre las 5 más altas.

Paralelamente, la urbe petrolera presenta una canasta básica que, medida por el Observatorio de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas de la U.N.P.S.J.B, se ubica en 44.366 pesos para el mes de febrero, lo que significa un valor que, si fuera considerado por el INDEC, la LP en esta región sería mucho más alta que lo que reflejó la estadística oficial.

Desde el plano político, las elecciones del próximo domingo empezarán a medir a quién otorga la mayor porción de confianza del electorado para revertir un cuadro que amenaza con empeorar: de la capacidad para desprenderse de los causales de esta situación (y de poder garantizar mínimos acuerdos de estabilidad en medio de las turbulencias de un vuelo cuyo comando está en manos del gobierno nacional), dependerá el atisbo de los primeros resultados de una contienda que hoy aparece lejana a las principales necesidades de la mayoría, pero que sin embargo se transforma en el medio más útil para hacer oír un mensaje de protesta.