Leptospirosis: lo que hay que saber después de la inundación

COMODORO RIVADAVIA (Especial para ADNSUR) –  La leptospirosis es una enfermedad producida por una bacteria que se transmite de los animales al humano. Los casos pueden aparecer en forma aislada o en brotes epidémicos estacionales. Constituye un problema emergente de salud pública, al afectar tanto la salud de los humanos, los animales y también la economía.
LA BACTERIA

La bacteria que provoca la enfermedad, presenta una morfología semejante a un espiral, por ello pertenece al grupo de las espiroquetas. El nombre de la especie que puede afectar al humano y animales es Leptospira interrogans.

RESERVORIOS ANIMALES

Más de 160 especies de animales silvestres y domésticos pueden alojar a la bacteria. Entre ellas roedores, perros, vacas, cerdos, caballos y animales silvestres

LA ENFERMEDAD EN LOS ANIMALES

La leptospirosis en los animales provoca una infección renal. Estos se pueden mantener sin síntomas, pero eliminan el microorganismo por la orina contaminando el medio ambiente, también pueden presentar otros cuadros con diferentes grados de gravedad.

LA ENFERMEDAD EN LOS HUMANOS

Se manifiesta en principio como un cuadro gripal con fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y malestar general. Luego se puede presentar una segunda fase de mayor gravedad. Ante la aparición de estos síntomas es necesario consultar a un médico.

FORMA DE TRANSMISIÓN

Los humanos pueden contraer la infección al entrar en contacto con la orina de animales infectados; por eso está vinculada con condiciones de vida, actividades recreativas o laborales que favorecen el contacto con animales infectados o con agua o suelos contaminados por la orina de los reservorios.

Todas las personas pueden contraer la infección sin embargo es más frecuente entre hombres jóvenes, debido a su mayor exposición a situaciones de riesgo.

La trasmisión directa se produce por contacto con sangre, tejidos, órganos u orina de animales infectados y es poco probable que ingrese por ingesta de agua o alimentos contaminados.

La trasmisión indirecta es la más frecuente y generalmente ocasiona brotes epidémicos. Se produce por el contacto de las mucosas y/o piel con agua, lodo, terrenos o vegetación contaminada con orina de animales infectados. En estos casos las bacterias ingresan a través de la piel lastimada, mucosas, o por piel íntegra si permanece inmersa en agua por mucho tiempo. Se desconoce la transmisión de persona a persona.

EL TRATAMIENTO

Es en base de antibióticos, es más efectivo cuando es administrado a partir de la primera semana desde el inicio de los síntomas y dependiendo de la gravedad, puede ser oral o intravenoso. En algunos casos, el manejo de un paciente con leptospirosis grave requiere su ingreso en unidad de cuidados intensivos.

FACTORES PREDISPONENTES PARA LA INFECCIÓN

Numerosos factores ambientales, sociales y económicos son determinantes en la presentación de casos y brotes epidémicos. La exposición es frecuente durante desastres naturales, principalmente inundaciones o periodos de lluvias intensas. La urbanización descontrolada con deficiente saneamiento ambiental, presencia de basurales y proliferación de roedores constituyen el ambiente ideal para la aparición de casos. Si a esto le sumamos presencia de animales de producción y domésticos sin control sanitario, tendremos el escenario propicio para un grave problema de Salud Pública.

EPIDEMIOLOGÍA

El período de sobrevida de las bacterias en el ambiente, agua y suelo, varía de acuerdo a la temperatura, el pH, la salinidad y el grado de contaminación. Son muy sensibles a temperaturas mayores de 60º C, detergentes, condiciones sequedad, luz solar directa y acidez. pH menor que 6 (acido) o mayor que 8 (alcalino) inhibe la bacteria. Una temperatura menor a 13 °C o mayor a 35 °C provoca también su muerte rápidamente. En el agua salada no sobreviven, pero pueden permanecer hasta 22 días en agua dulce en condiciones favorables y en barro 5 a 6 días en climas templados.

Además, existen sustancias químicas como alcohol al 70 %, emulsión de creolina al 5%, sosa cáustica al 2%, durante 5 minutos, también las elimina.

La orina tiene una reacción ácida por ello las bacterias presentes en ella, pronto sucumben. Esta probabilidad es la
principal razón por la cual la orina humana no disemina la infección y la orina de ratas, mientras no sea diluida, no tiene mucho riesgo. Pero las bacterias viven en orina débilmente básica como: del cerdo, vaca y equino durante mayor período, sin embargo, en orina ácida (carnívoros) mueren rápidamente.

Resumiendo, para sobrevivir en el medio ambiente necesita una alta humedad del suelo, una temperatura entre 25 °C y 35°C, con agua de un pH neutro o ligeramente alcalino y la presencia de materia orgánica.

En nuestro país, las exposiciones que ocurren durante las inundaciones se consideran el principal factor de riesgo para la leptospirosis. Afecta con mayor frecuencia al sexo masculino en edad laboralmente activa. Las provincias con mayor notificación pertenecen a la región centro: Entre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires. No es posible extrapolar la presentación de la leptospirosis a diferentes regiones geográficas para ello se requiere el conocimiento individual de cada región del país.

En el Boletín Integrado de Vigilancia de la Dirección de Epidemiología y Análisis de la Situación de Salud, del Ministerio de Salud de la Nación, no se reportan casos confirmados de leptospirosis en la provincia de Chubut (a través del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud – SNVS -C2/SIVILA) Por otra parte la OMS informa que en humanos la tasa de incidencia varía de 4 a 100 casos por 100000 habitantes en países de climas tropicales y subtropicales.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN

• Evitar la inmersión en aguas estancadas e impedir que los niños no jueguen en charcos o barro.
• Combatir los roedores en domicilios y alrededores.
• Utilizar ropa que cubra totalmente el cuerpo, guantes y botas de goma en casos de inundación o para realizar tareas de desratización y desmalezado.
• Mantener los patios y terrenos libres de basura, escombros y todo lo que pueda ser refugio de roedores.
• Si se realizan actividades de riesgo y se presentan síntomas como fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza o malestar general, consultar en centro de salud.

La bibliografía utilizada a disposición de los interesados solicitándola a: sbelchior@unpata.edu.ar

Dra. Silvia Estevao Belchior. Cátedra de Microbiología Clínica. Departamento de Bioquímica. Facultad de Ciencias Naturales y Ciencias de la Salud. Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Ciudad Universitaria Km. 4. Comodoro Rivadavia. C.P. (9000). Chubut. Argentina.



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